c.-Problemas
de ética normativa
Realizaremos
ahora un recorrido por los problemas más típicos de los que se ocupa la ética
como disciplina filosófica, constituyendo sus tradicionales “temas” EL mismo es
efectuado con el objetivo de formarnos una “idea” sobre las cuestiones
involucradas en lo moral y ampliar así
nuestra perspectiva de trabajo. Muchos de los autores y propuestas que ahora sólo
mencionaremos, serán desarrollados en la unidad segunda, pero desde ya, no nos
resultarán tan extraños y esto es lo que justifica nuestra clasificación
I.-
El problema fundamental de la ética normativa es el problema de la fundamentación
de normas. Esta reflexión se origina en la pregunta ¿por qué? referida a lo deóntico,
esto es, preguntarnos por qué debo hacer lo que dicen que debo hacer. También
se suele hablar de “justificación”, de “legitimación”, etc., y ya la distinción
entre las significaciones de esos términos plantea problemas específicos,
cuestiones semánticas y cuestiones metafísicas en las que nosotros no nos
detendremos
La
pregunta metaética que formularemos será:
¿Es posible una fundamentación de lo moral? E incluye tres problemas generales a saber: el
sentido, la posibilidad y el método
de tal fundamentación.
Y
las posibilidades de respuesta , se darán en el nivel metaético : la afirmación
de que hay alguna res¬puesta posible, o la de que no la hay. Sólo en el primer
caso, en realidad, la reflexión ético-normativa puede tener lugar. En el
segundo, se reducirá a la proyección de lo acotado en el otro nivel.
I.1.-
Respuesta afirmativa: Si se parte de la afirmación de que la fundamentación es
posible, entonces la reflexión ético-normativa tiene que desarrollar una funda¬mentación,
qué seguramente será de alguno de estos dos tipos:
Respuesta
afirmativa: I 1.a.- Fundamentación deontológica:
El porqué está en un
principio moral básico.
Es la correspondiente a “éticas de la convicción” o de la “intención”,
como por ejemplo la ética de Kant, y la ética cristiana.
I1.b.-Fundamentación
teleológica o cosecuencialista
El
porqué depende de las consecuencias
y se plantea como “ética de la
responsabilidad”.
El ejemplo clásico es la ética del
utilitarismo (o consecuencialista) ( (en sus dos formas: utilitarismo del acto
y utilitarismo de la regla). Ambas fundamentaciones y exponentes serán
analizados en la unidad segunda
I.2.-
Respuesta negativa
Las
negaciones de la posibilidad de fundamentación escapan, al ámbito de la ética
normativa, pero pueden clasificarse a su vez como sigue:
2.a.- Relativismo moral
: Confusión de “vigencia” con “validez”. Ejemplos: la mayoría de los sofistas
griegos. Historicismo, psicologismo, sociologismo, etc.
2.b.-
escepticismo moral :Dos formas: negación de la “vigencia” o nega¬ción de la “validez”.2
Ejemplos:
algunos escépticos antiguos y ¬modernos,
“ postmodernos”, etc.
2.b.-
Falibilismo moral Concepción de una validez “provisoria”.
Ejemplo:
racionalismo crítico (H. Albert).
Quizá
también algunos representantes de la hermenéutica.
Si dimos una respuesta afirmativa al problema
I de la fundamentación, son posibles otros problemas:
II.-
Otro problema ético-normativo es el del “origen” de lo moral.
La
pregunta correspondiente puede formularse así: ¿de dónde salen los principios
morales?, o ¿dónde residen?
Respuestas
posibles:
II.1.- Heteronomismo: Los prinçipios provienen de
una autoridad (por ejemplo, ética religiosa), o dc la vida (érica evolu¬cionista
ética de la “filosofía de la vida”, etc.), o de la sociedad, etc.
II.2.-
Autonomismo: Los principios morales provienen del propio agente moral, dcl “sujeto”
de la acción moral.
(“Autonomía”=
darse a sí mismo la ley). Ejemplo: ética de Kant.
III.- El problema de la “aplicabilidad de las
normas” (ya menciona¬do a propósito del concepto de “ética aplicada”) incumbe
también a la reflexión ético-normativa. La pregunta general es: suponiendo que
hay normas efectivamente aplicab1es, ¿en. qué extensión lo son? ¿Pueden (o
tienen que) aplicarse siempre? Aquí las respuestas son: -
III.1.- Casuismo: Si las normas son válidas, tienen
que (o pueden) aplicarse a todo acto particular. Los hechos morales, aunque
difieran entre sí, son “casos” de la posible aplicación. El código moral tiene
que prever, de alguna manera, todos los casos posibles. Ejemplo estoicos en
general, escolásticos
III.2.-
Situacionisno: Las situaciones son siempre distintas, de modo que no puede
haber normas válidas para todos. Las nor¬mas sólo proporcionan una orientación
prima faciee. Forma extrema (“decisionismo”): en cada situación concreta hay que
tomar una decisión válida para esa situación. Ejemplos: algunos estoicos,
Kierkegaard, Sartre.
IV.-
Con el problema anterior se relaciona estrechamente el de la “rigurosidad” de
las normas morales: si las normas son válidas, ¿hay que cumplirlas estrictamente,
o existen ciertos márgenes de flexibilidad? Se puede responder
IV. 1.
Rigorismo : En la moral no puede haber términos medios, ni indiferencia, ni “mezclas”
de cumplimiento e incumplimiento. Tanto los actos como las personas son “buenos”
o son “malos”, segué cumplan o no con las normas. Ejemplos: estoi¬cos, Kant, ética
“pietista”
IV.2.- Latitudinarismo:
(De lautudo: “amplitud”.) Hay que cumplir las normas, pero entendiendo que
ellas son flexibles. Tolerancia con los casos de incumpli¬miento. Ejemplos:
algunos teólogos anglicanos, platonistas de Cambridge.
Hay
dos formas de latitudinarismo:
a) indiferentismo (algunas acciones son
indife¬rentes);
b) sincretismo (algunas acciones son a la
vez“buenas” y “malas”).
V.-
El problema de la “esencia” de lo
moral corresponde a la ética -normativa cuando se lo plantea aproximadamente en
estos términos: ¿qué es lo que determina el carácter moral de un
acto? ¿El contenido o la forma? ¿El “qué” se hace, o el “cómo” se lo
hace? Segué se conciba la respuesta a tales preguntas, tendremos:
V1.- Eticas “materiales” :
V.1.a.- empíricas: V.1.a..a de bienes: hedonista, eudemonismo,
utilitarismo,etc
V.1.a.b.- de fines:
evolucionismo, teleológicas
V.1.b.- a priori: “ética
material de los valores”
V.2.- Eticas Formales: ética
kantiana, ética discursiva
-
Ciertos prob1emas.de índole metafísica están, sin embargo, muy vinculados a la ética
normativa , como el del “libre «arbitrio»”, o el de la “libertad”. Sólo si se
admite que el hombre es libre, tiene sentido una ética normativa
Otro
problema vinculado: es el de la dicotomía onto-deóntica (y constituye un
tema ético-metafísico) Consiste no sólo
en saber en qué medida se “cumple” lo
normativo (lo de derecho), sino, también por ejemplo. cómo ha de distinguírselo
de lo descriptivo (de hecho) y así se pasa al nivel metafísico (lo
desarrollaremos en la unidad de metaética)
Propuestas
éticas para una fundamentación de lo moral
A
continuación presentaremos algunas propuestas éticas como posibilidad de
respuestas a los problemas que presentáramos en la unidad introductoria.
Sabemos que las mismas se encuentran “situadas”, esto es, inmersas en una
realidad a la que intentaron resolver y desde la cual fundamentaron lo moral.
La situación actual como nueva realidad , que
identificáramos como “condición posmoderna”, quizás no permita una transpolación
lisa y llana de respuestas, pero , de lo que aquí analizaremos , podremos
extraer criterios, elementos, que serán aportes al intentar resolver y
fundamentar nuestra realidad posmoderna, nuestro ser hombres y nuestra tarea
profesional
Sócrates:
1.-
Importancia del pensador: Nos
detendremos en la figura de este filósofo, que nació en Atenas alrededor del
470 y murió condenado a la pena capital en el año 399 a. de C No dejó obra escrita, pero sus enseñanzas nos
llegan a través de las referencias de sus discípulos, en especial Platón y
Jenofonte, como también la de Aristóteles.
Platón es autor de innumerables diálogos en los que la figura principal es Sócrates,
quien discute con eventuales interlocutores sobre los diferentes problemas de
la filosofía. De entre éstos, los primeros son tomados como fuente para
explorar el pensamiento de Sócrates (llamados diálogos platónicos de la
juventud) por considerarse que reflejan más fielmente el pensamiento del
maestro. Citaremos especialmente “La apología –defensa- de Sócrates” Y el “Critón”,
en los que se relata la acusación y sentencia
contra Sócrates y sus últimas reflexiones esperando el momento de la
muerte.
Si
no escribió nada, no elaboró una doctrina sistemática, te preguntarás por qué
trascendió. Por su actitud de vida, de ser un constante buscador de la sabiduría y virtud que era consciente de no poseer,
ligadas a las cuestiones morales Y por su coherencia entre vida y pensamiento
como más adelante podrás advertir.
La
tradición enfrenta a Sócrates con los “Sofistas”, pensadores que no conformaron
una escuela pero a los que se podía identificar, entre otras cosas, por ser
maestros deambulantes que cobraban por adiestrar en el arte de la retórica
(necesaria para participar activamente en la vida democrática ateniense) Los últimos
se llamaban a sí mismos “sabios” –Sofía
en griego es sabiduría- , frente a Sócrates
que se decía “amante, buscador la
sabiduría”. (En uno de sus diálogos, Platón describe al hombre filósofo como una criatura intermedia entre
el ignorante –que por desconocer su estado no busca saber,- y los dioses, que
por ser sabios tampoco se inquietan . El filósofo en cambio, sabe, es
consciente de su propia ignorancia y es
por ello un, constante buscador de una sabiduría , verdad, que nunca
alcanza en plenitud. Al respecto, te cuento que Verdad en griego es ”aletheia”,
o develamiento”, correrse los velos de la ignorancia, se desoculta la verdad
pero nunca queda desnuda, de allí que la actitud del filosofar sea permanente.
Cuentan que el Oráculo de Delfhos afirmó que Sócrates era el hombre más sabio de
Atenas, e indagando el filósofo sobre la razón de esa afirmación, concluyo que
su sabiduría consistía en ser “consciente de su propia ignorancia” al
atribuirle la frase “sólo se que no se nada”.
Al
respecto, señalaron sus comentaristas:
“Sócrates
no se ocupaba de la naturaleza. y trataba sólo las cosas morales. y en éstas
buscaba lo universal y tenía puesto su pensamiento, ante todo, en la definición.(ARIS¬TÓTELES.
Metafísica, 1, 6, 987.)
“Muy
razonablemente, él buscaba las esencias (el qué cosa es). pues trataba de
razonar, y la esencia de las cosas es el principio de los razonamientos.(” id..
XIII, 4, 1.078.)
“Dos son las cosas que se pueden atribuir
con todo de¬recho a Sócrates: los razonamientos inductivos y las definiciones
de lo universal; y éstas se refieren, las dos, al prin¬cipio de la ciencia.(”
ARJSTÓTELES, Metafísica. XIII, 4. 1078.)
2.-Hasta
ahora, hemos hablado de la importancia de dedicar la vida a la búsqueda de la
Verdad, la Sabiduría, pero, cómo la obtenemos? Primero, y nuevamente enfrentándolo
los sofistas, Sócrates consideraba que ésta estaba en el interior de cada uno y
que podía ser encontrada, descubierta
(no creada ni inventada), desenredándola de las opiniones.
De
allí que otra de las máximas socráticas principales fuera “Conócete a ti mismo”,
esto es, pregúntate a ti mismo, ve más
allá de tus opiniones, desciende hasta tu propio espíritu, hasta encontrar la
universal Verdad que habita en ti
“No
<podría> consentir nunca que un hombre, que no tiene conocimiento de sí
mismo, pudiera ser sabio. Pues hasta llegaría a afirmar que precisamente en
esto consiste -la sabiduría, en el conocerse a sí mismo, y estoy conforme con aquél que en Delfos escribió la famosa
frase.” (PLATÓN, Cármides, 164.)
3.-Verdad
universal: Sócrates consideraba que lo
que cambiaba y se oponía eran los actos, las apreciaciones de los hombres, Las
circunstancias contingentes, pero no la Verdad, que era universal y
constante. Y se hallaba al captar la
esencia de las cosas, “el qué”, que le permitiría formular la definición
universal
Para la ética relativista como la de los
sofistas, la justicia por ejemplo, cambia de ciudad en ciudad, ni puede por eso
darnos un criterio absoluto para regir nuestro obrar. En cambio, si logramos la
definición de justicia que exprese su íntima naturaleza y sea válida para todos
los hombres, entonces estaremos seguros para juzgar nuestra conducta
4.-El
Método socrático
Esa
Verdad se encuentra en el interior del hombre, y el método que utilizó para
acceder a ella fue popularizado como “Mayéutica”, ,que significa “dar a Luz”.
Cuentan que la madre de Sócrates era partera
y que él decía que su actividad era semejante, al ayudar al otro a dar a
luz, sacar de sí, la Verdad, esto es, descubrirla, separarla de las opiniones
(en griego se oponen la ciencia o episteme como el conocimiento de lo
verdadero, constante, universal, “lo que es” auténticamente, y que no cambia; y la opinión o doxa, como conocimiento de lo
relativo, circunstancial y cambiante)
Este
método como camino para llegar a la verdad constaba de dos fases, una negativa
y otra positiva.
La Fase negativa a su vez, tenía dos momentos,
la Ironía: consiste en fingir ignorancia
respecto de un tema. Tiene la función de hacer hablar al otro y explayarse
sobre el tema que cree conocer bien. Y un segundo momento conocido como
Refutación: consiste en la demostración, a través del diálogo, de la existencia
de contradicciones en el propio pensamiento. Tiene el objetivo de eliminar las
ideas falsas y llevar al otro a tomar conciencia de su propia ignorancia. Como
practicaba este método en la calle, consultando a los que se decían sabios sobre diferentes cuestiones y delante de
otros, dejándolos al descubierto de su
propia ignorancia, es que se ganó muchos enemigos
Finalmente,
la Fase positiva, que era el tercer momento, era la Mayéutica:es el arte de
ayudar a dar a luz las ideas. Tiene la finalidad de llevar al otro, a través
del diálogo, a respuestas no
contradictorias y definiciones, a la verdad
5.-Relación
entre Ciencia, Virtud y Felicidad
El
descubrimiento de la Verdad tiene para Sócrates un fin, ya que en su teoría hay una íntima relación
entre el Saber y Virtud. Según Sócrates, el saber y la virtud se identifican,
en el sentido de que el sabio( el que conoce lo recto, lo justo, lo bueno),
actuará también con rectitud. Nadie obra mal a sabiendas, no hay malos, sólo
ignorantes. Es imposible hacer el mal si
se conoce el bien, el que peca, lo hace por ignorancia, y la ciencia es el
camino para lograr ese dominio del hombre Esta posición es llamada Intelectualismo
Etico
Ciencia
que no es un mero conocimiento teórico sino que incluye la fuerza de carácter
que permite dominar los impulsos y purificar el alma
Sócrates
considera injusto sólo a aquél que comete actos injustos y nunca al que es víctima
de ellos; de ahí que rechace que se devuelva injusticia por injusticia
(justicia en sentido ético).
Unidad
de virtudes Saber y virtud se identifican; de esta identificación se sigue la
unidad de la virtud. El hombre virtuoso es feliz. La felicidad, como estado del
alma, requiere Saber
:Para
el filósofo, no hay diferencia nítida entre virtudes, sino que cada una de ella
implica necesariamente a las otras. Quien actuaba con valentía, era justo y
bueno y viceversa. Vivir bien es entonces vivir en el ejercicio constante de la
virtud y la consecuencia de preocuparse por purificar el alma
Al
respecto, decía uno de los diálogos de Platón “Yo iba en busca de una sola
virtud. y he aquí que en¬cuentro un enjambre. Y tomando esta imagen del
enjambre. si te pregunto: ¿Cuál es la naturaleza de las abejas’?, me responderás
que hay muchas abejas y de múltiples especies. Pero si te pregunto después: ¿
qué es esto por lo cual las abejas no difieren entre ellas y son todas abejas?
- E igual¬mente las virtudes, pues a pesar de que son muchas y de muchas
especies, sin embargo brilla en todas ellas una misma idea, por la cual son.
Virtudes
Y
Finalmente, el Virtuoso es Feliz La
gratificación que se obtiene por ser bondadoso y justo es la que otorga la propia “voz interior” Se
relaciona con un estado de quietud y de calma a diferencia de la perturbación
que experimenta el injusto y el malvado, que es mucho más dolorosa que
cualquier castigo externo. En esto consisten, entonces, los premios y castigos
morales
Quisiera,
como cierre, rescatar la dirección en esta relación que afirma Sócrates: es
Sabio es Virtuoso y el Virtuoso es Feliz
Si
observas, el orden para llegar a la felicidad (que para muchos es el fin último,
el motivo o razón del obrar humano) sería, en primer término, buscar la sabiduría,
en el sentido socrático y no como mero conocimiento intelectual. Y fíjate si no
es cierto que, cuando se corre el velo y descubres el valor, la verdad o la
justicia de determinado acto es casi espontáneo su cumplimiento, la adhesión de
la voluntad, o al menos , la resistencia al mismo es menor (Pero recordemos también que para un griego,
la disciplina, educación del carácter son necesarios para lograr esa adecuación
del deber al ser; lograr cumplir con lo
que debe hacerse, porque es un reconocimiento de lo que la realidad es –justicia
no es más que dar a cada uno lo suyo y para ello hay que encontrar en qué
consiste lo suyo de cada cual-. Te dejo
una reflexión: ¿No fracasamos muchas veces en nuestra empresa por que
intentamos empezar por el final?
6.-
Algo más sobre Sócrates: Su defensa de
la ley y la justicia oponiéndose a los gobernantes de turno, su espíritu
permanentemente crítico, así como su modo tan peculiar de usar la refutación le
generaron enemistades que fueron creciendo con los años. A ellas se asoció la imagen negativa que propuso Aristófanes de Sócrates
y la necesidad de sus conciudadanos de buscar culpables de la decadencia
ateniense
En
el año 399 a. De C. Tres ciudadanos: Anito, mercader y político, Licón , orador
y Meleto; poeta, denunciaron a Sócrates ante un tribunal y pidieron para él la
pena de muerte. Los textos que relatan la acusación, defensa y los últimos
momentos de la vida de Sócrates son la Apología de Sócrates y Critón ( obras de
su discípulo Platón) En ellas de destacan: 1.- La superioridad del vivir bien
sobre le mero vivir 2.- la valoración que el filósofo hace de la virtud 3.- Su
rechazo de la injusticia
Analizaremos
algunos aspectos de su pensamiento
reflejados en el diálogo Critón
Sócrates,
acusado de corromper a los jóvenes y de no creer en los dioses de la ciudad, ha
sido juzgado culpable y condenado a muerte ( Apología de Sócrates). Para que se
cumpla su sentencia deberá ingerir cicuta en el momento en que la nave
procedente de Delos llegue a Atenas. Su amigo Critón, enterado del inminente
arribo de dicha nave, visita a Sócrates en su celda a la madrugada y le propone
huir de inmediato.
La
idea fundamental de la obra es mostrar que
la tranquilidad de ánimo depende más de las propias convicciones que de
la edad que se tiene sobre todo en o que se refiere a enfrentarse con la
muerte.
Se desarrolla un diálogo
entre Critón y Sócrates, donde el primero trata de persuadirlo de huir, y entre
las respuestas de Sócrates a los argumentos de Critón sobresalen:
En
lo que respecta a la opinión de la gente, sólo hay que escuchar la opinión de los que saben y no de toda la
gente
o No tiene interés en ir a otra ciudad
como extraño que además no podría cumplir con su misión –consideraba Sócrates
que el filosofar en la plaza pública, inquiriendo a los interlocutores, no era
un capricho sino un deber por ser mandato de los dioses- y que no tendría
autoridad moral para decirle a los jóvenes de otras ciudades lo que debían
hacer cuando él no había cumplido con su misión. No se trata del mero vivir,
sino del vivir y morir con sentido
o Lo mejor que puede dejar un padre a
sus hijos es un modelo de vida justa, de modo tal que, al desaparecer él, otras
personas puedan educarlos siguiendo ese mismo modelo(como respuesta a la
afirmación de Critón de que traicionaría a sus hijos al dejarlos cuando más lo
necesitan)
o El discípulo le dice que No es justo
que Sócrates entregue su vida pudiendo salvarse haciendo así lo que sus
enemigos quieren. Y también que si Sócrates pasó toda su vida predicando que
hay que luchar por la virtud y ahora que debe hacerlo tiene una actitud que contradice
su doctrina.
Para
responderle, Sócrates plantea un diálogo imaginario con las leyes de la ciudad,
en el cual éstas lo convencen de aceptar la sanción impuesta argumentando que:
No se debe cometer voluntariamente
injusticias.
Quien sufre una injusticia o un daño no
debe responder de la misma manera.
Si él se marcha de la ciudad, va en
contra de las leyes que él con¬sidera tienen más derecho sobre él que él sobre
ellas.
Si él se marcha de la ciudad, rompe un
compromiso con las leyes que él mismo contrajo, ya que ellas permiten elegir si
se las quiere aceptar o no.
Si él huye, corrompe las leyes, lo que
reforzará en otras ciudades l opinión de los jueces que lo condenaron, porque
quien co¬rrompe a las leyes bien puede corromper a los jóvenes y a los menos
sagaces.
Si él corrompe a las leyes, nunca más
podrá pronunciar sus dis¬cursos acerca de las leyes y el orden, invalidando sus
enseñanzas anteriores.
Actividad:
lee atentamente el punto 1.6. para realizar un debate en el aula
Aristóteles:
a.-
Biografía y ubicación contextual:
Era
hijo de Nicómaco, médico del rey de Macedonia, y había nacido en Estagira en el
384 a. de C. Fue durante 20 años discípulo de Platón, su maestro, pero, más
tarde, fue separándose de y elaborando
su propio sistema. A la muerte de Platón
viajó a Macedonia donde se le encargó la educación del futuro rey, Alejandro.
Cuando este llegó al trono volvió a Atenas y fundó su propia escuela llamada
peripatética o del Liceo, dedicándose exclusivamente a escribir y a enseñar.
Alejandro
conquistó Grecia, por lo que Aristóteles vivió en época de apogeo y comienzos
de la decadencia ateniense.
Ten
esto presente por que, investigaremos con el filósofo en qué consiste el bien y
la felicidad del hombre y para ello, analiza la naturaleza humana. Al hacerlo,
define al hombre como animal racional y al mismo tiempo, como animal político,
dando a la tarea de mejorar la ciudad un lugar privilegiado en el acontecer
humano. Seguiremos para nuestro análisis, el desarrollo de la obra que dedicara
a su hijo y que por esto titulara “Etica a Nicómaco”; pero el filósofo no sólo
definió al hombre como animal racional sino también como “animal político”,
esto implicó, que la política ocupara en su pensamiento un lugar privilegiado.
El señaló que la ciencia que estudia el bien es la Ciencia Política o Social.
La polis (el Estado) y el individuo, poseen un mismo Bien, aunque éste, tal
como se encuentra en el Estado es mayor y más noble. Por ello, consideró a la
Etica como una rama de la ciencia política, puedes advertir entonces, la
importancia que tenía lo social en esa época
y la preocupación por la cosa pública
b.-Camino
para encontrar el móvil del comportamiento humano: Relación entre
actividad-fin-bien-felicidad
Dirá
Aristóteles que toda actividad tiene necesariamente un fin, para aquel que
realiza una acción, ésta se le presenta como capaz de reportarle un bien.
Pero,
al ser numerosas las actividades del
hombre, también lo son los fines y no todos son jerárquicamente iguales, sino
que unos son más importantes y otros subordinados Podemos afirmar entonces que
ante el hombre se presentan cadenas de fines, cuyos eslabones no constituyen,
sino medios.
Pero
es imprescindible que todos nuestros fines converjan hacia un fin último que
valorice a los demás, al mismo lo llama Bien Supremo o Sumo Bien
La
éticas que, como la aristotélica, señalan que el hombre siempre que actúa lo
hace movido por un objetivo –fin- al que
quiere llegar, sea éste consciente o inconsciente, son llamadas éticas teleológicas
o finalistas.
Hasta
aquí, nuestro filósofo nos hizo
conscientes de la existencia de un Bien Supremo, pero lo que ahora nos inquieta
es en qué consiste. Para responder, recurre al criterio de la gente y afirma
que tanto el vulgo como la gente culta lo identifican con la Felicidad –, la
palabra griega correspondiente es “eudaimonía” y puede traducirse también por “buena-fortuna’’,
‘prosperidad” y ‘bienestar” (noción que incluye tanto la de comportarse bien
como la de vivir bien ). Evidentemente nadie quiere la felicidad para otra
cosa, sino las otras cosas para ser feliz
Debemos
encontrar ahora un criterio de selección que nos permita valorar entre los
diferentes contenidos posibles de la felicidad,
y enuncia los Requisitos del Sumo Bien para ser tal:
a.-
Debe ser “apetecible por sí mismo” y no por otra cosa, es decir, ser
absolutamente final
b.-
Debe “tornar la vida amable por sí solo”, es decir, ser autosuficiente. Resumiendo, deberá ser el más
elevado y permitir al hombre gobernarse a sí mismo.(autarquía)
c.-
Géneros de vida en los que los hombres han creído encontrar la felicidad:
Contando
con los criterios antes enunciados, analizará
los diferentes géneros de vida en
los que la gente a creído encontrar la felicidad, identificándola con ellos.
1.- El Placer. Afirma Aristóteles: “..las
naturalezas vulgares y groseras creen que la felicidad es el p1acer, y he aquí
por qué solo aman la vida de los goces materiales. Efectivamente, no hay más
que tres géneros de vida que se puedan particularmente distinguir: la vida de
que acabamos de hablar: después, la vida política o pública: y, por último. la
vida contemplativa e intelectual. La mayor parte de los hombres, si hemos de
juzgarlos tales como se muestran, son verdaderos esclavos que escogen por gusto
una vida propia de brutos”...
Una
vida dedicada a la obtención de placer es una vida propia de bestias. Los que
dicen que la felicidad consiste en el placer, aceptan vivir como animales que sólo
aspiran a la satisfacción plena de sus impulsos sensibles. Este es un duro
ataque al hedonismo en su versión más rudimentaria (“hedoné” en griego es
placer, pero existen diferentes tipos de hedonismo según qué se entienda por
placer legítimo)
Analizándolo
con los criterios expuestos en el punto “b”, podemos decir que ,es final pero,
no vuelve al hombre autárquico, ya que lo lleva a depender del objeto de
placer, y no es digno del hombre dotado de alma racional
2.-
Los Honores:
Dice
el filósofo: “Por lo contrario, los espíritus distinguidos y verdaderamente
activos ponen la felicidad en la g1oria, porque es el fin más habitual de la
vida política. Pero la felicidad comprendida de esta manera es una cosa más
superficial y menos sólida que la que pretendemos buscar aquí. La gloria y los
honores pertenecen más bien a los que los dispensan que al que los recibe,
mientras que el bien, tal como nosotros le proclamamos, es una cosa por
completo personal y que muy difícilmente se puede arrancar al hombre que le
posee. [...]
Una
vida dedicada a la búsqueda de gloria y honores, que tal es el fin de la vida
política, le parece a Aristóteles una vida más elevada: pero tampoco en los
honores puede consistir la felicidad, ya que el bien supremo debe ser ‘algo
propio y difícil de arrebatar”, es decir, algo en lo cual no se dependa de los
demás. En cambio,, los honores están más es quien los da que en quien los
recibe, pueden ser entregados o quitados arbitrariamente- Quienes lo persiguen
lo hacen para persuadirse a sí mismos de su propia virtud, pero la virtud es
superior a la honra.
3.-
LaRiqueza: . En cuanto a un cuarto tipo de vida, la vida de negocios, cuya
finalidad es la riqueza, (los negocios, procedimientos para obtener riqueza,
son contrarios al ocio –nec otium -, que es el tiempo libre dedicado a la
reflexión )no la considera en el mismo
nivel que las otras porque considera que las riquezas, el dinero, constituyen sólo
medios para otras cosas pero no un fin en si.
.El
tercer tipo de vida, la vida teorética, no es analizado en este capítulo, con
lo cual nos deja en la incertidumbre respecto dc la naturaleza de la felicidad.
Recuerdas
que en la Unidad primera hablamos de la condición posmoderna en la que señalamos
entre otras cosas que esa la “cultura del éxito”, del reconocimiento, “del
tener” a tal punto que soy lo que tengo, existo en la medida que soy
reconocido. Creo que las reflexiones de Aristóteles nos advierten sobre las
consecuencias de esos resultados y en este sentido, una advertencia para
nosotros útil
d.-Naturaleza
de la felicidad:
El
camino que hemos recorrido, le permitió “descartar” contenidos de la Felicidad Ahora, para descifrar su naturaleza,
contenido, decir en qué consiste, analizará la actividad específicamente
humana. -lo que es propio del hombre comparándolo con plantas y animales- y
define al hombre como animal racional. Si la parte racional es privativa del ser humano, ha de ser por lo
tanto su función propia. El hombre es razón por lo que toda su excelencia
reside en su capacidad de pensar
El
tipo de vida en que consiste la felicidad es la vida activa del ser dotado de
razón. Aquí sí Aristóteles encuentra algo específico y propio del hombre. Lo
propio del ser humano es la actividad que realiza conforme a la razón o por lo
menos no desprovista de razón. En esta actividad es que el hombre encuentra su
perfección, su autorrealiza¬ción y en
esto consiste su felicidad. La vida contemplativa o teorética, la vida
dedicada al conocimiento
El
bien y Felicidad del hombre estarán entonces en el ejercicio, actividad, de la
facultad o función propia del hombre (la razón)y en realizar esto de nodo
excelente o perfecto ( por eso la importancia de la virtud)
Las
notas determinantes del Fin Ultimo para que constituya el Sumo bien son
entonces:
1.-Función
propia del hombre
2.-Ejercicio
o actividad
3.-Excelencia
o perfección
El
Sumo Bien es el ejercicio perfecto de la función propia del hombre, por lo que,
concluyendo, la Vida Feliz es la vida dedicada a la búsqueda de la Sabiduría
e.- El concepto de Virtud
Excelencia
es hablar de “virtud” o “areté”. Y la
Felicidad radicará entonces en la actividad racional según la mas alta virtud y
a través de toda la vida
¿,Qué
son las virtudes? Son hábitos, modos de obrar constantes que inclinan a las
facultades a obrar de un modo determinado, que las perfeccionan
En
el capítulo 6 da Aristóteles una
definición de la virtud moral que transcri¬bimos
“..la
virtud es un hábito, una cualidad que depende de nuestra voluntad, consistiendo
en este medio que hace relación a nosotros y que está regulado por la razón en
la forma que lo regularía el hombre verdaderamente sabio.”
“El
término medio lo es entre dos vicios, el uno por ex¬ceso y el otro por defecto,
y como los vicios consisten en que los unos traspasan la medida que es preciso
guardar y los otros permanecen por debajo de esta medida, ya res¬pecto de
nuestras acciones o de nuestros sentimientos, la virtud, _por el contrario,.
consiste en encontrar y elegir el término medio.”
El
término medio aristotélico significa una crítica tanto al ascetismo, que
condena todos los impulsos naturales, como al naturalismo, que coloca los
impulsos naturales por encima de todo. Si la virtud está en el medio, el vicio
está en los extremos. La virtud consiste en el medio, pero, es un extremo en
cuanto a su perfección.
Las
virtudes morales fundamentales son la justicia, la fortaleza y la templanza.
Junto con la prudencia, las tres mencionadas, constituirán las llamadas
virtudes cardinales de la ética de Santo Tomás. En la ética, como en otras partes
de la filosofía, la concepción de Santo Tomás se basa en la obra aristotélica.
De esta manera, la ética de Aristóteles por su influencia sobre la moral
cristiana ha tenido una gran importancia hasta nuestros días.
Actividad:
a partir del desarrollo del pensamiento del autor, realiza un mapa conceptual
Actividad:
Lee atentamente los textos seleccionados de la obra del autor “Etica a Nicómaco”.
Subraya las ideas principales para su discusión en clase y vinculación con el
mapa conceptual.
‘Todo
arte y toda investigación científica, lo mismo que toda acción y elección,
parecen tender a algún bien; y por ello definieron con toda pulcritud el bien
los que dijeron ser aquello a que todas las cosas aspiran.” ... “Siendo como
son en gran número las acciones y las artes y ciencias, muchos serán de
consiguientes los fines. Así el fin de la medicina es la salud; el de la
construcción naval, el navío; el de la estrategia, la victoria, y el de la
ciencia económica, la riqueza.” (1094a.)
“Puesto
que los fines parecen ser múltiples, y que de entre ellos elegimos algunos por
causa de otros, como la riqueza, las flautas, y en general los instrumentos, es
por ello evidente que no todos los fines son fines finales; pero el bien
supremo debe ser evidentemente algo final.” ... “Lo que se persigue por sí
mismo lo declaramos más final que lo que se busca para alcanzar otra cosa; y lo
que jamás se desea con ulterior referencia, más fin al que todo lo que se desea
al mismo tiempo por si y por aquello; es decir, que lo absolutamente final
declaramos ser aquello que es apete¬cible siempre por sí y jamás por otra cosa.
Tal nos parece ser, por encima de todo, la felicidad. A ella, en efecto, la
escogemos siempre por sí misma, y jamás por otra cosa. (1097a. b.l)
“La
misma conclusión parece resultar de la consideración de la autosuficiencia que
es propia de la felicidad, porque el bien final, en la opinión común, debe
bastarse a si mis¬mo. Mas lo autosuficiente lo entendemos con referencia no sólo
a un hombre solo que viva vida solitaria, sino a sus padres, hijos, mujer, y en
general a sus amigos y conciu-dadanos, puesto que. por su naturaleza, el hombre
es algo que pertenece a la ciudad.”...
“Quizá
empero, parezca una perogrullada decir que la felicidad es el bien supremo: y
lo que se desea en cambio, es que se diga con mayor claridad en qué consiste.
Lo cual podría tal vez hacerse si pudiésemos captar el acto del hom-bre.”. - -
“El
vivir, con toda evidencia, es algo común aun a Las plantas; mas nosotros
buscamos lo propio del hombre. Por tanto, es preciso dejar de lado la vida de
nutrición y cre¬cimiento. Vendría en seguida la vida sensitiva; pero es claro
también que ella es común aun al caballo y al buey y a cualquier animal. (1097h
Resta pues, la que puede llamarse vida activa de la parte racional del hombre,
la cual a su vez tiene dos partes: una, la que obedece a la razón; otra, la que
propiamente es poseedora de la razón y que piensa... Si, pues, el acto del
hombre es la actividad del alma según la razón, o al menos no sin ella; y si
decimos de ordinario que un acto cualquiera es genéricamente el mismo, sea que
lo ejecute un cualquiera o un compe¬tente, como es el mismo, por ejemplo, el
acto del citarista y el del buen citarista, y en general en todos los demás
casos. añadiéndose en cada uno la superioridad de la per¬fección al acto
mismo...; si todo ello es así, y puesto que declaramos que el acto propio del
hombre es tina cierta vida, y que ella consiste en la actividad y obras del
alma en consorcio con el principio racional, y que el acto de un hombre de bien
es hacer todo ello bien y bellamente: y como. de otra parte, cada obra se
ejecuta bien cuando se ejecuta según la perfección que le es propia. de todo
esto se sigue que el bien humano resulta ser una actividad del alma según su
perfección; y si hay varias perfecciones, según la mejor y más perfecta, y todo
esto, además en una vida completa. Pues así como una golondrina no hace
primavera, ni tampoco un día de sol, de la propia suerte ni un día ni un corto
tiempo hacen a nadie bienaventurado y feliz.” (1 098a (Ética. A Nicómaco)
Si
la felicidad es una actividad conforme a la virtud es razonable que sea
conforme a la virtud más excelente, y ésta será la virtud de lo mejor que hay
en el hombre. Sea, pues, el entendimiento o sea alguna otra cosa lo que por
na-turaleza parece mandar y dirigir y poseer intelección de las cosas bellas y
divinas, siendo divino ello mismo o lo más divino que hay en nosotros, su
actividad de acuerdo con la virtud que le es propia será la felicidad perfecta.
que es una actividad. contemplativa, ya lo hemos dicho.
Esto
parece estar de acuerdo con lo que antes dijimos y con la verdad. En efecto,
esta actividad es la más excelente (pues también lo es el entendimiento entre
todo lo que hay en nosotros, y entre las cosas cognoscibles, las que son objeto
del entendimiento); además, es la más continua, pues podemos con¬templar
continuamente más que hacer cualquier otra cosa. Y pensamos que el placer debe
hallarse mezclado en la felicidad, y la actividad que se refiere a la sabiduría
es, de común acuerdo, la más agradable de las actividades conforme a la virtud;
se considera, al menos, que la filosofía encierra placeres admirables
................, y es lógico que la existencia de los que saben sea más
agradable que la de los que buscan. Además le suficiencia o autarquía de que
hablamos se dará sobre todo en la actividad contemr1ativa, el sabio y el justo
necesitan, como los demás, de las cosas necesarias para la vida; pero, una vez
provistos suficientemente de ellas, el justo necesita personas res¬pecto de las
cuales y con las cuales practicar la justicia, y lo mismo el hombre moderado,
el valiente y todos los demás; mientras que el sabio, aun estando solo puede
practicar la contemplación y cuanto más sabio sea más quizá lo hace mejor si
tiene quienes se entreguen con él a la misma actividad; pero, con todo, es e1
que más se hasta a sí mismo. Parecería que sólo esta actividad se ama por sí
misma, pues nada se saca de ella aparte de la contemplación, mientras que de
las actividades prácticas obtenemos siempre algo, más o menos, aparte de la
acción misma. Se piensa también que la felicidad requiere ocio, pues trabajamos
para tener ocio, y hacemos la guerra para tener paz. Pues bien, la actividad de
las virtudes prácticas se ejercita en la política o en la guerra, y las
acciones relacio¬nadas con éstas se consideran desprovistas de ocio; las
guerreras, por completo (pues nadie elige el guerrear por el guerrear mismo, ni
procura la guerra: pare¬cería, en efecto, un asesino consumado el que hiciera
de sus amigos enemigos para que hubiera batallas y matanzas); pero también
carece de ocio la actividad del , político. y produce, aparte de ella misma,
poderes y honores, o la felicidad para el que la ejerce y para sus
conciudadanos, que es distinta de la actividad política, y que evidentemente
buscamos como distinta de ella. Si, pues, entre las acciones virtuosas son las
primeras en gloria y grandeza las políticas y guerreras, y éstas carecen de
ocio y aspiran a algún fin y no se eligen por sí mismas, mientras que la
actividad de la mente, que es contemplativa, parece superior en seriedad, y no
aspira a ningún fin distinto de sí misma, y tener su placer propio (que aumenta
la actividad), y la autarquía, el ocio y la ausencia de fatiga que pueden darse
en el hombre y todas las demás cosas que se atribuyen al hombre dichoso parecen
ser evidentemente las de esta actividad, ella será la perfecta felicidad del
hombre, si ocupa el espacio entero de su vida, porque en la felicidad no hay
nada incompleto.
Epicureísmo
a.-
Ubicación contextual
En
la época de Epicuro (341-270 a. C) la polis ya no existe (Alejandro de
Macedonia y sus sucesores pusieron fin a la autonomía de las ciudades estados
organizando un imperio que luego, sería heredado por los romanos)
Conla
invasión desaparece la significación que la polis tenía para el ciudadano como ámbito
de su realización, el hombre perdió su sostén moral, espiritual, se sintió solo
y se recluyó sobre sí mismo.La destrucción de la polis acentúa en los ideales
de la vida post-aristotélica la tendencia al individualismo, al aislamiento
social.La conmoción a nivel social y político, determino que la filosofía
tuviera un carácter eminentemente práctico. Y una conformación de una religión
unoversal cuya primera forma era el culto a un Dios cósmico.
Recuerdas que el la unidad primera
desarrollamos la condición posmoderna, en la cual cietos estados de cosas no
deseables que se advertían (ampliación de la brecha entre ricos y pobres, donde
la callidad de vida que fomenta como aspiración nuestra cultura consumista, la
educación, etc.sólo quedan al alcance de unos pocos , la corrupción
generalizada, el desempleo, etc) van acompanados de una senación de “no poder
hacer nada”, Recuerda también la caída de las utopías, de la posibilidad de
cosntruir un mundo mejor. Todo esto, determina que estoicismo y epicureísmo
sean propuestas que se hayan reactualizado, ya que, tanto Epicuro como Epicteto
sentían que la vida social se desarrollaba sin que ellos tuvieran la
posibilidad de alterar su curso y por ello, hay una vuelta a uno mismo. La
salvación para ello estará en la riqueza y tranquilidad del espíritu.Así,
retomaron el modelo socrático del hombre sabio
Epicuro
fue el creador de la comunidad denominada de “los filósofos del jardín”, puesto
que en el jardín de su casa se reunían a cultivar la amistad y la filosofía,
que eran, para el filósofo, las dos claves para alcanzar la felicidad.
b.-
El fin del hombre es la felicidad, pero ¿cómo
se adquiere?
Por
la conjunción de dos factores:
1.-La
ausencia de preocupaciones (el término griego que le corresponde es “ataraxia”)
Para
lograrlo, analiza los principales temores o preocupaciones que, según el filósofo
atan al hombre y por ello se debían evitar.
1.1.-
Temor a los dioses: ya que, para qué temerles si estaban demasiado alejados de
nosotros yno se preocupaban por nuestras vicisitudes
Debo
recordarte que aún no estamos en el período cristiano, en el que la concepción
de la divinidad es al de un Dios Padre, creador y amante de sus “hijos”,
cuidador a tal punto que San Agustín llegará a decir que todo mal es desde
Dios, ocasión para mayores bienes.
1.2.-
Temor a la muerte: Epicuro manifestaba que era este un temor sin sentido,
puesto que todo bien y todo mal residen en la sensiblidad, y la merte no es
otra cosa que la pérdida de sensibilidad.
Los
argumentos quizás hoy no te satisfagan, pero es correcta su observación al
respecto de la muerte. Un filósofo contemporáneo, Martin Heidegger, decía que
vivir la vida con sentido humano, implicaba el “integrar la muerte a la vida”,
lo que no se hace a partir de un temor que paraliza o de una evasión como la que
propone nuestra cultura posmoderna con cirujías, endiosamiento de la
adolescencia y ocultando a nuestros anciamos.
1.3.-
Temor al futuro: ya que no depende enteramente de nosostros.
Detrás
de estos argumentos, y como sustentador de los mismos, existe en la filosofía
de Epicuro una “valoración de la vida”,
que proponde así una filosofía de vida –más que una teoría abstracta- ,
caracterizada por el optimismo y la admiración ante la existencia del mundo y
del hombre
2.- La obtención de placer:
Se denomina hedonistas a todas las filosofías
que identifican como finalidad del comportamiento humano la obtención de
placer. Pero existen grandes diferencias entre ellas según a qué tipos de
placeres se refieran.Ya en aquella época, los “cirenaicos”, encabezados por
Aristipo legitimaban como bueno cualquier tipo de placer y a través de cualquier medio. No se mide el
hecho real que un placer inmediato puede ser la causa de un displacer a largo
plazo (si no estudio hoy, no apruebo la materia), o que no es legítimo un
placer que se obtiene a costa del sufrimiento del otro (provocandole dolor,
como es el caso del sádico) Más adelante, con Eric From y con el utilitarismo,
continuaremos haciendo observaciones que nos permitirán diferenciar los
hedonismos. De todos modos, cuando como en la lectura complementaria de la
primera unidad veías las críticas a la cultura hedonista que hacía Ricardo
Rojas, se referían a este tipo de hedonisno, hoy reactualizado en la “cultura
del placer y de la inmediatez”,donde cualquier deseo queda legitimado por el
simple hecho de quererlo.
Volviendo
a Epicuro, el filósofo diferenciaba tres tipos de deseos para luego valorarlos:
Naturales y necesarios:
ej:satisfacer apetito con pan
Naturales y no necesarios: ej:
disfrutar de comida sabrosa o de los palceres espirituales
No naturales y no necesarios: llamados también vanos y superfluos , como
asistir a u opíparo banquete.
En
la valoración de los mismos dice: “todo placer es bien en la medida en que
tiene por companera a la naturaleza” Podemos concluir entonces que sólo los placeres naturales son buenos ,
por lo que su ética fue llamada naturalista.
Acompaña
a esta valoración la virtud de la prudencia
que nos permitirá discriminar entre los placeres. Todo esto nos eprmitirá
lograr una vida feliz, como “ataraxia”, por lo que, el placer fundamental
radicará en la tranquilidad del alma y la ausencia de preocupaciones que son
llamados palceres pasivos. Placeres moderados, mínimo de dolores y tranquilidad
del alma nos cunducirán hacia la felicidad.
En
su lenguaje puedes observar una distinción entre desear algo y el placer que se
obtiene, haciendo incapié en aprender a “manejar” nuestros deseos. Si deseas
algo que no puedes obtener, te frustras, si deseas algo que te hace dano,
puedes “aprender” a no desearlo. Un fisólofo y teólogo medieval, Santo Tomás de
Aquino, al analizar la relación entre inteligencia y voluntad afirmaba que “La
voluntad quiere como bueno lo que la inteligencia le muestra como tal”, esto
es, la voluntad elige entre lo que conoce y la encargada de mostrarle la
conveniencia, bondad de los objetos de deseo es la inteligencia. Recuerdas a Sócrates,
con su conócete a ti mismo? , que puedes en este contexto utilizar como máxima
de exploración de nuestros deseos más íntimos, de hacerlos concientes de modo
que , según el mismo autor, el que hace un mal , peca –contra el otro o contra
uno mismo – lo hace por ignorancia. Aquí radica la justificación y necesidad
del filosofar como actitud de vida, de
modo que no sea la vorágine diaria, la propaganda y locura consumista la que
maneje mis deseos y mis esfuerzos por conseguir lo que la competencia, los
otros, los medios, la propaganda subliminal, me dicen que debo querer.
Actividad:
A
continuación te acercamos algunas de las observaciones de Epicuro. Extrae de
ellas los elementos principales expuesto anteriormente y los que te hayan
movilizado para su valoración en el aula.
Una
recta visión de estos deseos sabe, pues, referir a la salud del cuerpo y a la
imperturbabilidad del alma toda elección o rechazo, pues ésta es la consu¬mación
de la vida feliz. En orden a esto lo hacemos todo: para no sufrir ni sentir
temor. Apenas lo hemos conseguido, toda tempestad del alma amaina, no teniendo
el ser vivo que encaminarse a nada como a algo que le falte, ni a buscar
ninguna otra cosa con la que completar el bien del alma y del cuerpo. Porque
del placer tenemos necesidad cuando sufrimos por su ausencia, pero cuando no su¬frimos
ya no tenemos necesidad del placer. Y por esto decimos que el placer es
principio y consumación de la vida feliz, porque tu hemos reconocido corno bien
primero y congénito, a partir del cual comenzamos toda elección o recha¬zo y
hacia el que llegamos juzgando todo bien con el sentimiento como regla. Y ya
que éste es el bien primero e innato, por eso mismo no escogemos todos los
.placeres, sino que hay veces en que renunciamos a muchos placeres, cuando de
ellos se sigue para nosotros una incomodidad mayor. Y a muchos dolores los
consideramos preferibles a los placeres si, por soportar tales dolores durante
mucho tiempo, nos sobreviene un placer mayor. En efecto, todo placer, por tener
naturaleza innata, es bueno, pero, sin duda, no todos son dignos de ser
escogidos. De la misma forma, todo dolor es un mal, pero no todos deben evi¬tarse
siempre.
También
consideramos un gran bien a la autosuficiencia, no para que en toda ocasión
usemos de pocas cosas, sino a fin de que, si no tenemos mucho, nos contentemos
con poco, sinceramente convencidos de que disfrutan más agradablemente de la
abundancia, quienes menos necesidad tienen de ella, y de que todo lo natural es
muy fácil de conseguir, y lo vano muy difícil de alcanzar.
Pan y agua proporcionan el más elevado placer,
cuando los lleva a la boca quien tiene necesidad. El acostumbrarse a las
comidas sencillas y frugales es salu¬dable, hace al hombre resuelto en las
ocupaciones necesarias de la vida, nos dis¬pone mejor cuando ocasionalmente
acudimos a una comida lujosa y nos hace intrépidos ante el azar.
Así,
cuando decimos que el placer es fin, no hablamos de los placeres de —los
corruptos y de los que se encuentran en el goce, como piensan algunos que no
nos conocen y no piensan igual, o nos interpretan mal, sino de no sufrir en el
cuerpo ni ser perturbados en el alma.
Pues
ni fiestas y banquetes continuos, ni el goce de muchachos y doncellas, ni de
pescados y cuanto comporta una mesa lujosa engendran una vida placen¬tera ,sino
un cálculo sobrio que averigüe las causas de toda elección y rechazo y que
destierre las falsas creencias a partir de las cuales se apodera de las almas
la mayor confusión. De todo esto, el principio y el mayor bien es la prudencia
Por ello, más preciosa incluso que la filosofía es la prudencia deja que hacen
todas las demás virtudes, enseñándonos que no es posible vivir placenteramente
sin vivir prudente, honesta y justamente, ni vivir prudente, honesta y justa¬mente,
sin vivir placenteramente. Pues las virtudes son connaturales al vivir feliz, y
el vivir feliz es inseparable de éstas.
Epicuro.
.(“Carta a Meneceo”). S. IV- a C.
Y
dice Epicuro en sus Exhortaciones: “El más feliz no es el joven, sino el viejo
que ha vivido una hermosa vida. Pues el joven. en la flor de la edad, está
sujeto a muchos cam¬bios. llevado por la suerte. En cambio, el viejo ha anclado
en la vejez como en un puerto y los bienes que antes anhelaba con desesperación,
ahora los posee con una alegría segura.
No hay que despreciar lo que se tiene por el
deseo de lo que nos falta, sino que de¬bemos considerar que también lo que se
tiene era antes un deseo.
Nada es suficiente para quien lo suficiente es
poco.
No
hagas riada en tu vida que te cause miedo en el Caso de que sea conocido por el
prójimo.
A todos los deseos hay que preguntarles lo
siguiente: ¿qué le sucederá si se cum¬ple lo que el deseo persigue? ¿Y si no se
cumple?”
Estoicismo:
Esta
escuela nació en Atenas alrededor del ano 500 a. de C. Su nombre es atribuido
porque los integrantes de esta escuela, se reunían alrededor de un pórtico de
la ciudad -“stoa” en griego significa pórtico-. Su principal exponente fue
Crisipo, pero luego se extendió al imperio romano donde se destacaron: Séneca
(3-65 d.C), consejero de Nerón que debió acabar su vida por imposición del
emperador; Epicteto (50-138 d de C). esclavo romano luego liberado y Marco
Aurelio (121-180 d. de C), el Emperador
filósofo
a.- En la misma línea anterior, la parte central
de la Filosofía era la ética cuyo objetivo era mostrar al hombre el camino para
llegar a la felicidad que identificaban con la “imperturbabilidad del alma”.
b.-
El Destino:
Esta
Imperturbabilidad dependía de la aceptación del destino
Para
entenderlo, debemos remontarnos a los pre-socráticos, especialmente Heráclito.
El
cosmos (en griego significa orden y se opone a caos) era para ellos un todo
ordenado y armonioso, que se halla regido por una ley natural universal
racional e incoercible y Dios es esa ley natural (concepción inmanente y panteísta.
De la divinidad. La sabiduría radica entonces en el conocimiento y la aceptación
de esa ley natural que constituye la armonía oculta ....Ley natural, Dios y Razón son tres nombres de la misma cosa
En
este cosmos, el hombre es un elemento más, un momento en el desenvolvimiento de
la naturaleza y por lo tanto, su vida está regida por las mismas leyes cósmicas
que en él constituyen el Destino. (Para la cultura cristiana en cambio, el
hombre es el centro de la creación, está hecho a imagen y semejanza de Dios,
semejanza que radica en su libertad. Un autor cristiano llamado el Seudo
Dionisio afirmaba que Dios gobierna las naturalezas sin violentarlas”, esto es,
respeta la naturaleza de cada ser, y en el hombre, implica que acepta su
libertad a tal punto que puede el hombre
negar la existencia de su Creador.)
Esta
concepción panteísta y naturalista es también hoy una propuesta alternativa si
observas lo que sucede con los movimientos ambientalistas.
Epicteto
distinguía entre dos órdenes de cosas: aquellas que no dependen de nosotros,
regidas por el destino y frente a las cuales debemos mantenernos imperturbables
de modo que no alteren nuestra tranquilidad de animo y las que si . Con
respecto a las primeras, para no sufrir por no obtenerlas, debemos evitar
aferrarnos, con nuestros afectos tanto a las cosas materiales de este mundo
como a las personas, pues si están sujetas al destino, éste nos las puede
arrebatar
En
este orden de cosas, leerás textos que hacen referencia a esa actitud de
desapego, de no aferrarse a lo material, a las personas, al honor , la gloria,
a manejar nuestro estado de ánimo de modo que las contingencias del día no nos
perturben e incluso frente a la muerte de seres queridos y propia.
Actividad:
Luego de la lectura de textos seleccionados, ordénalos en relación a las nociones
de imperturbabilidad y aceptación del destino. El cristiano habla del amor al
prójimo (ama al prójimo como a ti mismo resume en palabras de Jesús los diez
mandamientos) y desde esa actitud de entrega incondicionada también debe dar
una respuesta a la muerte del ser querido. Compara ambas visiones.
En
este mundo, hay cosas que dependen de nosotros; hay otras que no. Nosotros
somos los dueños de nuestras opiniones, de nuestros deseos, de nues¬tras
aversiones, en una palabra, de todas nuestras obras; mas no dependen de “nosotros
nuestro cuerpo, ni las riquezas, ni la reputación, ni las dignidades, en una
palabra, nada de lo que no sea una de nuestras obras personales.
Las
cosas que dependen exclusivamente de nosotros son libres por su naturaleza; no
hay trabe ni obstáculo alguno que se lo impida; por lo contrarío, aquello que
no depende de nosotros es débil, está sujeto a la esclavitud y a la dificultad
,muchas veces expuesto a los caprichos del otro.
No
olvides; si crees libre aquello que por su naturaleza está sujeto a sumisión,
si consideras como propio y personal lo que depende de otro, te hallaras
continuamente con obstáculos, causas de aflicción e inquietud; por lo contra¬río,
sí no consideras como dependiente de ti sino aquello que efectivamente lo es, y
como extraño lo que de hecho lo es, no tendrás que sufrir contrariedad ni
dificultad alguna en tus proyectos, no te quejaras ni acusaras a nadie: nada
harás que sea contrario a tus inclinaciones; nunca te encontrarás ofendido; y
en nadie verás un enemigo, porque jamás experimentarás ¡a más pequeña desgracia
Aparta
de ti el temor que inspiran todas las cosas que no dependen de nosotros y no
temas sino aquellas que está en nuestro poder evitar.
En
todas las cosas, bien se trate de lo agradable o de lo útil, o de un objeto de
afección, no dejes de preguntarte qué es en sí, empezando por las cualidades
menos importantes. Si tienes un vaso de arcilla, díte: “Es un vaso frágil lo
que aprecio” y si se rompe no por eso te enfadarás. Si abrazas con cariño a tu
hilo o a tu mujer, piensa que es una criatura humana lo que tienes en tus
brazos; y si la muerte te lo arrebata, no experimentarás por eso trastorno
alguno.
Cuando estés a punto de
emprender alguna cosa, recuerda con exactitud lo que es la cosa de la cual se
trata. Supongamos que sales a tomar un baño; represéntate lo que pasa de
ordinario en los baños públicos: hay personas que salpican el agua, que
empujan, que insultan, que roban. Así tú sabrás guardarte mejor contra todo
aquello que te pueda acontecer que te sea desagradable, y más aún sí para ti
mismo dices por ejemplo: “Voy a ir a bañarme, y allí he de condu¬cirme con
arreglo a mis principios y sin apartarme de mi carácter.” Al comenzar cualquier
asunto, procura hacerte el mismo razonamiento. Si te sucede en el baño algún
accidente, te harás esta reflexión al momento: “Yo no voy solamente con la
intención de tomar un baño, sino también con la de conducirme conforme a mis
principios y conservar mi carácter: luego no lo conservare sí me indigno de lo
que pasa allí.”
Nunca
te vanaglories de una ventaja exterior que no es un mérito en ti. Si un
caballo, engreído de sus formas, pudiera decir: “Soy hermoso”, sería excusable;
mas tú, cuando dices con orgullo: “Tengo un caballo hermoso”, has de saber que
es de la hermosura del caballo de lo que estás orgulloso. ¿Qué es, pues, lo que
verdaderamente es tuyo? El uso de tu razón. Si sabes emplear tu razón en juzgar
con justicia fastosas en sí mismas, apláudete; y aplaudirás enton¬ces un mérito
que efectivamente es tuyo.
En
un viaje por mar, cuando el barco se detiene en un puerto, si tú saltas a
tierra para hacer provisión de agua, podrías recoger de paso, sea una concha, o
bien una cebolla, pero siempre deberás mirar hacia el barco, y tener cuidado
cuando el ilota te llame; y si te llama, abandónalo todo, no sea que te trabe y
te arroje al navío como vil cordero. Lo mismo sucede en la vida; que en vez de
un cebollino o una conchita tengas una esposa o un hijo, nadie te impedirá que
les rodees de cuidados; mas si el piloto soberano te llama, corre pronto al
barco y abandona todo cuanto poseas sin volver la vista hacia atrás; y si eres
viejo no te separes mucho del navío, por miedo a que te coja desprevenido
cuando venga tu llamamiento,
No
pidas que las cosas se hagan según tus deseos: limítate a conformarte con los
hechos tales y como sucedan: éste es el secreto para ser dichoso.
La enfermedad es un obstáculo
para el cuerpo, mas no para la voluntad que puede obrar según sus deseos; el
hombre que es cojo no tiene la pierna libre, pero su espíritu tiene siempre la
misma libertad. Hazte el mismo razonamiento en todas las cosas que pasan en la
vida, y encontrarás que aquello que es un compromiso para los otros no lo es
para ti.
Si
quieres hacer progreso en el estudio de la virtud, despójate de estos dos
falsos razonamientos: “Si descuido mis asuntos, no tendré de qué vivir.’ “Si no castigo a mi hijo, será un mal al
sujeto.” Vale más morir de hambre, sin tristeza ni temor, que vivir en la
abundancia y lleno de intranquilidad. Es preferible que tu hijo sea un malvado
que tú mismo te hagas desdichado.
Querer
que tu mujer, tus hijos y tus amigos vivan siempre, no es razonable: es querer
que las cosas sobre las cuales ningún derecho tienes dependan absolu¬tamente de
ti, y querer disponer de lo que pertenece a otro como si fuera tuyo.
Así
como querer que tu hijo no cometa falta alguna, es una extravagancia, pues es
querer que el vicio no sea el vicio, sino que cambie de naturaleza. ¿Quie¬res,
en tus proyectos, no tener ningún desengaño? pues es cosa fácil; no pongas en
proyecto lo que no puedas.
Cada
uno tenemos un dueño que dispone de las cosas que deseamos o de las que no
deseamos, cuando se trata de hacerlas o de suprimirlas. Así, pues, si un hombre
quiere seguir siendo libre, que no desee ni tema nada de lo que depende de los
otros; de lo contrario caerá necesariamente en la esclavitud.
Recuerda
que es necesario portarse en la vida poco más o menos como en un festín. ¿Ponen
ante ti algún manjar? Extiende la mano y toma una parte con cortesía. ¿Que el
plato pasa a otro? No le detengas. ¿Que no te le sirven aún?. No demuestres
impaciencia o deseo de gustarle, sino espera con resignación que lo pongan ante
ti. Obra en esa forma cuando se trate de los hijos, de una esposa, de las
dignidades o de las riquezas, y merecerás ser admitido a ¡a mesa de los dio¬ses;
y si no aceptas estos dones de la fortuna que ellos mismos te ofrecen, sino,
por el contrario, los desprecias, entonces no solamente serás digno de sentarte
a la mesa de los dioses, sino también de compartir con ellos la poderosa sobera¬nía.
Obrando de esa forma, es como Diógenes, Heráclito y otros muchos llega¬ron a
ser dioses, gloria que con razón les ha quedado.
No
olvides, simple actor, que representas una pieza como el autor de la comedia
quiere que sea representada. Si tu papel es corto, ¡e representarás corto; si
es largo, le representarás largo. Si el autor quiere que tú representes el
persona¬je da un pobre, interprete ese papel con naturalidad; y si es necesario
que seas en la pieza un cojo, un príncipe, un hombre vulgar, no te preocupes;
interprétala lo mejor posible, pues tu deber es el de representar bien tu
personaje en cuanto al papel que debes desempeñar, no está en ti el escogerla.
Immanuel
Kant:
a.-
Biografía;
Nació
en Kömigsberg en 1724, ubicada al oriente de la antigua Prusia. Allí vivióy
murió a los 80 anos.De familia humilde, recibió una estricta formación
pietista, fue asimismo pacifista y antimilitarista.
De
carácter tenaz y perseverante (quizas debido a una dolencia pulmonar que lo
obligaba a llevar un estricto régimen de vida), pero la carácterística
rpincipal de su persona fue su integridad moral.
Sus
principales obras dedicadas a la ética
fueron “Crítica de la Razón Pura Práctica”(1788) y “Fundamentación de la Metafísica
de las constumbres” (1785), en las que
nos basaremos para la exposición de su pensamiento.
b.-
Buena Voluntad: mirar la intención en el obrar
Lo
único que puede considerarse bueno sin restricción es para el filósofo una
buena voluntad. Todo lo demás, esto es , facultad del entendimiento, cualidades
del temperamento como valor, perseverancia, dones de la fortuna como la honra,
el poder, etc, no son buenos o malos en sí mismos sino que dependerá del el uso
que la voluntad haga de ellos. Así, serán
buenos si .....”una buena voluntad que rectifique y acomode a un fin universal
el influjo de esta felicidad y con él el principio de acción”. (Fundamentación
de la Metafísica de las constumbres)
De
este modo, una cualidad puede ser buena o mala según la intención con que se la
use. Si tuvo la intención de realizar una buena acción, pero por motivos que le
eran ajenos no logró llevarla a cabo, la obra es buena. Si por casualidad
realizó una buena acción, no puede decirse que fue buena
Lo
que interesa es el querer o la intención claro que,dice Kant, no como mero
deseo, sino como el acopio de todos los medios que están en nuestro poder.
c.-Buenavoluntad
– intención – obrar en cumolimiento del deber
Para
determinar en qué cirscunstancias una
voluntad es buena es sí misma se vale de la noción de deber, Esto es, el valor
moral de una acto radica en hacer el
bien no por inclinación sino por deber
Un
ejemplo, dado por Kant, aclara el concepto de deber y nos permitirá distinguier
entre obrar por deber y conforme al deber:
....
“conservar cada cual su vida es un deber, y además todos tenemos una inmediata
inclinación a hacerlo así. Mas, por eso mismo, el cuidado angustioso que la
mayor parte de los hombres pone en ello no tiene un valor interior, y la máxima
que rige ese cuidado carece de un contenido moral. Conservan su vida conforme
al deber, pero no por deber. En cambio, cuando las adversi¬dades y una pena sin
consuelo han arrebatado a un hombre todo el gusto por la vida, si este infeliz,
con ánimo entero y sintiendo más indignación que apoca¬miento o desaliento, y
aun deseando la muerte, conserva su vida, sin amarla, sólo por deber y no por
inclinación o miedo, entonces su máxima sí tiene contenido moral”.
La
acción conforme al deber es, entonces, una acción que coincide con lo que el
deber manda, pero que en realidad, no es realizada por deber, sino siguiendo
alguna inclinación.(inclinación es para Kant, estar motivado , actuar, persiguiendo alguna finalidad subjetiva, de
beneficio personal).
d-
Clasificación de los actos en relación al deber:, que haremos teniendo en
cuenta la exposición anterior
a.-
Actos contrarios al deber: éticamente
malos
b.-
Actos conforme al deber pero realizados por :
b.1.-
Inclinación mediata: ej. Te ayudo en tu trabajo con la condición que hagas lo mismo
conmigo la semana próxima (mediata porque el amigo es sólo un medio para lograr
lo que deseas)
b.2.-
Inclinación inmediata: ej.Te ayudo por que eres mi amigo y te aprecio
(inmediata por que el amigo es el objeto mismo de la inclinación)
Ambos
se califican como moralmente neutros
c.-
Actos conforme al deber y realizados por , en
cumlimiento del deber:Eticamente buenos
Concluyendo,
sólo es bueno el acto que se realiza por motivo, en cumplimiento del deber,
esto es, porque debe hacerse y no por una intención egoísta de provecho
personal, a los que el autor llama Inclinaciones. Debemos cumplir con lo que el deber nos
manda, más allá de que nos prporcione o no un beneficio persoanl
Podemos afirmar entonces que es una ética
opuesta a la ética de fines (éticas teleológicas o finalistas como la de Aristóteles
que viste anteriormente). En palabras del propio pensador: “La buena voluntad
no es buena por lo que efectúe o realice, no es buena por su adecuación para
alcanzar algún fin que nos hayamos
propuesto; es buena sólo por el querer, es decir, es buena en sí misma”(obra
citada)
ACTIVIDAD:
Ej.
El ingeniero Pérez es analista de sistemas y jamás realiza mantenimiento de
sistemas fuera del horario de oficina. Sin embargo, es llamado por la
empresa-cliente a las 22 hs, la que le ofrece un pago especial por la solución
del problema de software que les ha parado el control de stok que deben
embarcar a la madrugada siguiente. Esta
vez, el ingeniero sí cumplió con su deber y atendió a la empresa en horario especial ¿Cómo calificaría Kant esta
acción?
e.-Qué
es en realidad obrar por deber?
Kant
nos responde: “... el deber es la necesidad de una acción por respeto a
la ley”. Pero, ¿en qué consiste esta
ley? Según Kant, todo hombre puede conocer lo que debe hacer. A este
conocimiento se lo proporciona la razón práctica (aclararemos más adelante este
concepto), que le permite a la voluntad formular una ley universal que la guíe
en su obrar. Esta ley, que dijo el autor
tenía la estructura de un Imperativo Categórico, tuvo, a lo largo de sus
reflexiones, varias formulaciones, analizaremos la primera de ellas.
“El
imperativo categórico es pues. único, y es como sigue: obra sólo según una máxima
tal que puedas querer el mismo tiempo que se torne ley universal (por máxima
entiende el principio subjetivo del querer y por ley, el principio
objetivo)
¿Y
qué significa? Que al obrar debemos guiarnos por máximas que puedan ser
universalizables:, esto es, que nunca nos consideremos una excep¬ción y que por
lo tanto no nos permitamos nosotros mismos aquello que no le permitiríamos a
los demás, que no aceptemos que los otros lo hagan . Sólo obramos moralmente
bien cuando podemos querer que el principio de nuestro querer individual se
convierta en ley válida para todos. Un ejemplo, del propio Kant aclarará la
cuestión.
“
Sea, por ejemplo, la pregunta siguiente: ¿me es lícito, cuando me hallo apu¬rado.
hacer una promesa con el propósito de no cumplirla? . Para resolver de la manera más breve, y sin
engaño alguno, la pregunta de si una promesa mentirosa es conforme al deber, me
bastará preguntarme a mí mismo: ¿me daría yo por satisfecho si mi máxima -
salir de apuros por medio de una promesa mentirosa -debiese valer como ley
universal tanto para mí como para los demás? . ¿ Podría yo decirme a mí mismo:
cada cual puede hacer una promesa falsa cuando se halla en un apuro del que no
puede salir de otro modo? Y bien pronto me convenzo de que, si bien puedo
querer la mentira, no puedo querer, empero. una ley universal de mentir; pues,
según esta ley, no habría propiamente ninguna promesa, porque sería vano fingir
a otros mi voluntad respecto de mis futuras acciones, pues no creerían en mi
fingimiento, o si, por precipitación lo hicieren, pagaríanme con la misma
moneda; por tanto. mi máxima, tan pronto como se tomase ley universal, destruiríase
a sí misma.”.
“
Para saber lo que he de hacer para que mi querer sea moralmente bueno, no
necesito ir a buscar muy lejos una penetración especial. Inexperto en lo que se refiere al curso del
mundo; incapaz de estar preparado para
los sucesos todos que en él ocurren. bástame preguntar: ¿puedes querer que tu máxima
se con¬vierta en ley universal? Si no, es una máxima reprobable. y no por algún
perjuicio que pueda ocasionarte a ti o a algún otro, sino porque no puede
convenir, como principio, en una legislación universal posible...”
Analicemos
juntos el texto transcripto. Necesito
dinero prestado pero sé que no podré devolverlo. Sin embargo, me consta que sólo
obtendré ese dinero si prometo devolverlo, de modo que hago la promesa sabiendo
que no la cumpliré
¿Qué
hago para determinar si es un comportamiento bueno o reprobable? Construyo la máxima
personal, que sería la siguiente “Faltaré a mis promesas cada vez que me
convenga” Luego la universalizo y digo :Todos pueden faltar a sus promesas cada
vez que les convenga”y me pregunto qué sucedería si fuera , de este modo, ley
para todos. Advierto que si nadie cumpliera las promesas, las promesas mismas
dejarían de existir porque nadie creería
en ellas y esta es un consecuencia no deseable
Cuando
actuamos bien, no tenemos dificultad en concebir que lo que nos proponemos hacer
valga como ley universal. Si me propongo salvar a alguien que se encuentra en
peligro, puedo querer que todos hagan lo mismo si se encuentran en la misma
situación. Así, compruebo que intentar salvar la vida de los demás cuando se
encuentran en peligro es un deber moral. En cambio, si me propongo mentir, no
puedo querer que todos mientan porque si todos mintieran, nadie creería en la
palabra de los demás ,con lo cual la
palabra misma dejaría de tener sentido. Por eso, cuando actuamos mal no
queremos que lo que nos proponemos hacer se convierta en Ley universal; cuando
actuamos mal pretendemos ser la excepción,. El mentiroso quiere mentir pero no
quiere que le mientan, se considera a sí mismo una excepción, se cree autorizado
a mentir, pero niega tal autorización a los demás.
De
otro modo, podemos analizar las acciones que todos realizamos y observamos que
están hechas por un fin, Ese fin puede ser una inclinación,que es subjetiva, un
motivo personal, o puede ser el imperativo categórico, esto es un fin absoluto
y objetivo, que son los seres humanos mismos. Las personas (los otros o
nosotros mismos), no deben ser tomados como medios o instrumentos al servvicio
de uan inclinación De allí la segunda formulación del imperativo categórico:
Los
seres racionales llámanse personas porque su na¬turaleza los distingue ya como
fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser- usado meramente como
medio, por tanto, limita en este sentido todo capricho.
“El
imperativo práctico será pues, como sigue: obra de tal modo que consideres a la
humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre
como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio - - “ (Fundamentación
de la Metafísica de las Costumbres, Cap. I y II.)
f. Algunas aclaraciones sobre el Imperativo
Categórico:
La
ley moral que propone Kant está formulada,
como dijimos, como una imperativo categórico. Aclaramos este
concepto: Imperativo es el lenguaje de
los mandatos éticos o jurídicos cuando los expresamos a través de órdenes (por
ej. Los diez mandamientos, no debes desear la mujer de tu prójimo o no debes mentir son órdenes y no consejos o
súplicas)
Categóricos
porque mandan de modo absoluto, independientemente de las cirscunstancias en
que la persona se encuentre o de los beneficios que pueda obtener. Lo opuesto a
ello sería un “mandato hipotético” , que se vale del operador lógico
condicional. Recuerdas la estructura “si p, entonces q”, en ella,”p” es la
condición, el antecedente, lo que debe darse, en este caso querer o valorar el
sujeto y para cuya obtención es necesario realizar “q”, que aquí sería el
mandato moral. Ej “si quieres ser perdonado por tu pecado, debes dar tres limosnas o indulgencias’’. “q”, el
mandato moral no debe cumplirse si o si , su exigencia queda condicionada a que
desees el objeto para el cual el deber es medio
g.-
Clasificación de la ética kantiana:
Teniendo
en cuenta los criterios expuestos en la unidad número dos, podemos afirmar que
la ética kantiana es:
1.-
Una ética de la intención: Intención: lo que importa es el querer, la intención
del acto, que haya realizado por deber , por conciencia del deber – no por
conveniencia, teniendo en cuenta fines o resultados concretos, si la acción le
conviene o le perjudica
Ej:
si una persona dice la verdad en un juicio, aunque haya sido amenazado de
muerte, dice la verdad por que sabe que ése es su deber, aunque corra riesgo su
vida.
En
cambio, si una persona actúa correctamente pero lo hace por conveniencia o
interés, ese acto no puede ser considerado bueno. Por ejemplo, una persona que
ofrece información a un juez para cobrar una recompensa Su acción no es mala,
pues dice la verdad, pero tampoco es buena, pues no actúa por conciencia del deber
La
opondremos a éticas consecuencialistas , como la utilitarista, donde la bondad
de un acto está determinada por el resultado o consecuencia a alcanzar.
2.-
Una ética del deber: A diferencia de las
éticas que ponen un “ bien” o “fin último” a perseguir. Kant dice que sólo cabe
obrar por deber. Por ello , es llamada
también una ética deontológico, ya que el cumplimiento del deber es un fin en sí
mismo y no un medio para alcanzar otros fines como por ejemplo la felicidad. En
palabras de Kant:
“Si la naturaleza hubiera querido hacernos
felices –entiende felicidad como satisfaccioón y contento del propio estado-
nos habría dotado sólode instintos”; si nos dotó de razón fue para que fueramos moralmente buenos, que es más
importante para él que la felicidad
3.-
Una ética a priori: elaborada con
independencia de la experiencia. la deducción kantiana es puramente lógica; ya
desde el inicio nos había advertido “ ni en el mundo, ni. en general. tampoco
fuera del mundo”... Con estas palabras
nos indicaba que ni en el mundo de la experiencia, ni tampoco en cualquier otro
mundo concebible había algo bueno sin restricción a no ser una buena voluntad.
4.-
Una ética formal: la ley moral kantiana es una pura forma, no dice qué (éticas
materiales que nos señalan qué cosas, contenidos , son buenos) debe hacer el
hombre. sino que prescribe formalmente el marco al que deben ajustarse nuestras
acciones: obrar siempre siguiendo máximas que puedan universalizarse.
5.-Una
ética autónoma : el ser racional se da a si mismo los mandatos de la moralidad.
Cada uno de nosotros es su propia autoridad moral. Las normas morales no
proceden de una autoridad externa como Dios, por ejemplo, ni tampoco de la
persecución de un fin último.
Esto
nos permitirá diferenciar con Kan entre
Legalidad y Moralidad (hablaremos
hoy de legitimidad): un acto es
legal cuando coincide con el deber. Pero
puede no ser moral si se reliza por interés, conveniencia, miedo y no por conciencia del deber. Por eso, una
persona correcta puede no ser buena persona Puede actuar correctamente porque
tiene miedo de hacer algo que sea visto como malo por los demás, porque tiene
miedo al “qué dirán”.
h.-
Presupuestos ontológicos de la moral kantiana:
Para
hacer posible y fundamentar esta ética afirma Kant que el hombre vive en dos
mundos, que somos a la vez seres naturales y racionales. Por ser naturales, nos
regimos por leyes de la naturaleza: debemos dormir, alimentarnos, crecemos,
envejecemos y morimos. mundos Todos sus procesos físicos y psíquicos – sus
inclinaciones por ejemplo- están regidos por leyes de causalidad, que cada uno
de ellos tiene una causa que lo determina en el orden natural
Pero
por ser racionales nos regimos por la ley moral. La ley moral está en nuestra
razón y es la misma para todos los seres humanos
El
hombre, para Kant, vive en dos
Hay
en el hombre también un aspecto o una dimensión
racional que Kant llama Orden Nouménico y en el cual rige la ley moral y
la libertad (que el hombre tenga esta dimensión que llama “razón práctica”, es
un presupuesto necesario para hablar de ley moral )Es la voluntad regida por el
deber y aplicada al actuar moral Sólo el hombre puede apartarse de sus
inclinaciones y actuar por deber, cuando no depende de causas biopsíquicas que
lo determinen. Debemos aclarar que esta razón y esta ley son las mismas en todo
hombre y por ello podemos fundar una moral racional universal
Actividad:
Completar cuadro de doble entrada teniendo en cuenta lo expuesto en el punto “h”.
Legalidad Orden Aspectos
Humanos
Ley
natural Orden de la naturaleza Aspecto físico y
Actividad:
desarrolla las siguientes consignas:
a-
Compara nociones de ley y libertad entre estoicos y kantianos
b.-
Juzga el valor moral de la esclavitud y la prostitución a la luz de la segunda
formulación del imperativo
c.-
¿Por qué la audacia o la sangre fría no pueden ser consideradas absolutamente
buenas ?
d.-
¿,Por qué sólo la buena voluntad puede ser considerada absolutamente buena?
e.-
¿Qué crítica realiza Kant a las éticas que señalan que la felicidad es el fin último
de los actos humanos?
Actividad:
estudio de casos:
Empleando
los cirterios kantianos, determine cuales de estas acciones pueden ser
consideradas buenas, correctas pero no buenas y cuáles malas. Justifica cada
una de tus apreciaciones.
Juan
decide donar ropa para que sea enviada a los damnificados por las inundaciones
en el Litoral. Su interés no es ayudar. Solo quiere ordenar su armario repleto
de ropa que ya no usa y recibir las felicitaciones de su madre, quien siempre
ha tratado de enseñar a su hijo el valor de la solidaridad.
Laura
va a ver una obra de teatro Tiene la plata justa para el viaje y para la
entrada An¬tes de llegar a la sala de teatro, es interceptada por una mujer con
un bebé en brazos. La mujer se muestra desesperada. Dice que no tiene dinero
para dar de comer a su hijo. Laura duda: quiere ir al teatro, ha estado
juntando el dinero para poder pagar la entrada; pero siente que debe ayudar a
esa mujer que la reclama. Le da la mitad de lo que tiene y se vuel¬ve a su
casa.
Utilitarismo
a.- Ubicación
Hemos
analizado el pensamiento kantiano, y al hacerlo advertimos que aquella ética de
la intención se oponía en cuanto al criterio de valoración moral de los actos
al Utilitarismo, ya que la última, los juzga teniendo en cuenta los resultados
o consecuencias que producen (de allí la ubicación como consecuencialista)
Por
ser ésta la más característica dentro de esa línea y por su vigencia, es que la
hemos escogido.
Jeremías
Bentham y James Mill y su hijo John
Stuart Mill (1806-1873) fueron en el pasado sus expositores más notorios,
especialmente el último, entre cuyas obras cabe mencionar Sobre la libertad,
Prin¬cipios de Economía Política y Utilitarismo.
Es
en la Inglaterra de la Segunda Revolución Industrial (donde el país sería la
potencia hegemónica en lo político y económico) y de la era victoriana
desarrollo J. 5. Mill sus ideas.
b.-
Principio fundante de la moral: Utilidad-Felicidad-Placer
A
la pregunta tradicional de la ética “¿qué es lo bueno?”, la ética utilitarista
dirá: Bueno es lo útil, lo que produce la mayor felicidad y el menor dolor
posible. Utilidad o principio de la Mayor Felicidad es entonces el fundamento
de la moral
Así
lo expresó Jeremías Bentham, : “La m5yor
felicidad del mayor número es la medida de lo justo y lo injusto”,e intentó hacer de la ética una
ciencia empírica al establecer, según él, criterios objetivos para efectuar un
cálculo entre dolor y placer ( “el valor de un placer o de un dolor estimado en
sí mismo será mayor o menor, según las cuatro siguiente circunstancias: 1) su intensidad; 2) su
duración; 3) su certidumbre o incertidumbre; 4) su proximi¬dad o lejanía)
John
Stuart Mill, en el opúsculo “El utilitarismo”, (retomando la noción aristotélica
de acción-fin-cadena y fin último o sumo bien que estudiamos), define a le
felicidad como ausencia de dolor y presencia de placer, y a la infelicidad como
presencia de dolor y ausencia de placer. Felicidad es alcanzable entendida como momentos de exaltación, con
pocos y transitorios dolores y muchos y variados placeres
c.-
Clasificación de los placeres:
Si,
como señalamos, lo bueno es lo útil y lo útil es lo placentero, que relacionó con la felicidad, debemos ahora hacer una distinción
entre placeres, ya que, no todo placer es noble
Si
nos situáramos históricamente en el nacimiento del utilitarismo, advertiríamos
el por qué de tantas críticas que recibiera (época de la llamada “moralina
victoriana” que identificaba placer con los carnales, instintivos (cosa que ya
el epicureísmo había aclarado) y obligó a S. Mill a defenderse constantemente
de las malas interpretaciones de su filosofía
En
palabras del propio Mill
“Ahora bien, es un hecho incuestionable que
quienes tienen un conocimiento igual y una capacidad igual de apreciar y gozar,
dan uno marcada preferencia al modo de existencia que emplea sus facultades
superiores. Pocas criaturas humanas consentirían en que se las convirtiera en
alguno de los animales inferiores, a cambio de un goce total de todos los
placeres bestiales; ningún ser humano inteligente consentiría en ser un tonto y
ninguna persona instruida en ser ignorante, ninguna persona con sentimiento y
conciencia en ser egoísta e infame; ni siquiera se los podría persuadir de que
el estúpido o el bellaco están más satisfechos con su suerte que ellos con la
suya.(Mill, op. cli., pp. 12 y 13)
Mill
reconoce que, así como un hombre de facultades más elevadas necesita más para
ser feliz, también será capaz de sufrir más agudamente —es probable que sienta
más remordimientos si daña a los otros, será más conciente de la muerte que
acecha a sus seres queridos y a él mismo, de los sufrimientos corporales que
puede implicar un síntoma casi insignificante, etc.—. Pero hay algo, que es el
sentido de dignidad, que llevará a cualquier hombre que tenga acceso a los
placeres más elevados a rechazar una existencia de un nivel inferior, digna de
animales.
“Es
indiscutible que los seres cuya capacidad de gozar es baja, tienen mayores
probabilidades de satisfacerla totalmente; y un ser dotado superiormente
siempre sentirá que, tal como está constituido el mundo, toda la felicidad a
que puede aspirar será imperfecta, pero puede aprender a soportar sus
imperfecciones (...). Es mejor ser un hombre insatisfecho que un cerdo
satisfecho; es mejor ser Sócrates insatisfecho, que un tonto satisfecho. Y si
el tonto o el cerdo son de distinta opinión, es porque sólo conocen su propio
lado de la cuestión. El otro extremo de la comparación conoce ambos lados.”
Los
diferenciaba según su calidad en: 1.- placeres bajos: :aquellos de los que es
susceptible la naturaleza animal, en
general los corporales, que producen en general placeres fugaces e inestables,
2.-
placeres elevados superiores, espirituales:
los derivados del ejercicio de
nuestras facultades superiores, de nuestras capacidades creativas e
intelectuales (el estudio, la lectura, investigación, contemplación de una obra de arte ) Los últimos,
por ser más duraderos y estables, debían
ser preferibles. Por ello afirma que: ““es mejor ser un hombre
insatisfecho que un cerdo satisfecho -
d.-
El bienestar general:
Pero
no sólo debe buscarse la propia felicidad individual, sino también, por
incrementar el bienestar general de todos los seres humanos, contribuyendo así
a la producción de la mayor Felicidad Total, posible para la mayor cantidad de
gente posible
En
este orden de cosas, Mill. destaca que tanto política como educación, con las
misiones de nivelar las desigualdades y generar en cada individuo un
sentimiento de unidad con todo el resto, no persuaden de subordinar la
felicidad individual a la general, pues la felicidad general garantiza la
individual Así, la felicidad personal puede ser sacrificada sólo si tiene por
finalidad promover una felicidad más amplia, la de los demás; si no, es un
desperdicio ya que el sacrificio no vale por sí mismo.
e.-
Formulación definitiva del principio de utilidad (PU)
Según
el principio de Mayor Felicidad, el fin último por el que son desea¬bles todas
las cosas, es una existencia exenta de dolor y abundante en goces, en mayor
grado posible, tanto cualitativa como cuantitativamente, para el mayor numero
de personas.Producirán el mayor bien, la mayor felicidad, a lo largo y para el
mayor número
Siendo
éste el fin de los actos humanos es también
criterio de su moralidad. Podemos pues definirlo como “el conjunto de
reglas y preceptos de conducta humana por cuya observación puede asegurarse a
todo el género humano una existencia como la descripta (exenta de dolor y
abundante en goces) en la mayor ex tensión posible; y no sólo al género humano
sino hasta donde la natura¬leza de las cosas lo permita a toda la creación
conciente
f.-
Clasificación de la ética utilitarista:
De
lo dicho se sigue que es una ética “consecuencia¬lista” esto es, ,toma en cuenta para la calificación
moral de un acto l a bondad o maldad de las consecuencias o resultados
Si
recordamos a Kant, con su moral de la intención, observaremos la oposición
entre éstas propuestas . Ahora, un acto es buena si el resultado obtenido lo es
y así, actos que generalmente podrían
considerarse como ma¬los, en determinadas situaciones pueden ser buenos. Por
ejemplo, mentir sue¬le ser un acto malo pero la mentira piadosa puede ser
buena. Si se miente para conseguir algún fin útil para nosotros o para los demás.
por ejemplo, si se miente para salvar la pro¬pia vida o para salvar de una
desgracia a otros, si produce más beneficios que daños, la mentira sería
recomendable
La
regla de decir la verdad, como cualquier otra, para ésta postura admite
excepciones. Lo que es justo en casos ordinarios. no es justo en un caso
particular
e.-
Etica aplicada: análisis de casos:
¿,Cómo
sabemos cómo actuar en cada situación particular? Es cierto que cada situa¬ción
es única pero también es cierto que exis¬ten situaciones similares que nosotros
hemos vivido o que han vivido otros antes que noso¬tros, por los que podemos
advertir las consecuencias , efectos de nuestros actos. Esto nos permite
realizar un cálculo aproximado
¿Siempre
los actos se miden por sus consecuencias? ¿no existen actos que valgan por sí
mismos? ¿,Siempre todo lo que hacemos lo hacemos en pos de un fin superior,
corno la felicidad? Aquí puede haber una confusión -La felicidad tiene partes o
ingredientes: cada parte es deseable por sí misma. La salud, por ejemplo, es
una parte de la felicidad. La salud es un fin en sí mismo. no es medio para
otro fin El placer de escuchar música o de conver¬sar con un amigo no son
partes. de la felicidad. Son actos deseables por sí mismos pues nos hacen
felices: no son medios para alcanzar la felicidad. También ser una buena
persona es parte de la felicidad. No
buscamos ser buenos para lograr otra cosa: la bondad de l1uestra conducta nos
proporciona placer. Nos senti¬mos bien ayudando a otros y eso vale por sí
mismo. Actuar mal, por el contrario, nos ge¬nera dolor o insatisfacción.
Sentimos culpa o la reprobación de quienes nos odien Por eso.
actuar
mal no nos conduce a la felicidad. (M1U, op. cli., pp. 13 y 14)
Mill
rechaza la objeción de que ciertas personas que son capaces de placeres
superiores a veces los posponen a los inferiores porque se tientan ante estos últimos.
Sostiene que, por el contrario, si eligen de esa manera es porque ya se han
incapacitado para disfrutar de los primeros; la capacidad para experimentar
sentimientos nobles es similar a una planta muy tierna que se seca por
influencias negativas y también porque le falta nutrición, es decir porque la
persona está en un medio poco propicio para su desarrollo espiritual y/o porque
recibe una educación insuficiente.
g.-
Objeciones al Utilitarismo:
1~) La felicidad no puede ser un objetivo de
la vida y de la acción humana y quizá ni siquiera el hombre tiene derecho a ser
feliz.
2~) No sólo se puede obrar sin felicidad,
experiencia que han tenido todos los seres humanos alguna vez, sino que además,
no se puede llegar a ser noble si no se aprende la lección de la renunciación,
que es la condición misma de la virtud.
A
lo que responde:
“Incuestionablemente,
es posible obrar sin ser feliz; lo hace involuntariamente el noventa por ciento
de los hombres, aun en aquellas partes del mundo que están menos sumidas en la
barbarie. Suelen hacerlo voluntariamente el héroe o el mártir, en aras de algo
que aprecian más que su felicidad personal. Pero este algo, ¿qué es, sino la
felicidad de los demás, o alguno de los requisitos de la felicidad? Es noble la
capacidad de renunciar a la propia felicidad o a sus posibilidades pero, después
de todo, este sacrificio debe hacerse por algún fin.”(Mill, op. cit., pp. 20 y
21)
Mill
se pregunta si el héroe y el mártir se sacrificarían de igual modo en caso de
creer que su sacrificio es totalmente inútil. Y añade que la renuncia a la
propia felicidad —se supone para hacer más felices a otros— es muy noble pero sólo
porque el mundo es imperfecto. Así el utilitarista reconoce el valor del
sacrificio de la propia felicidad pero sólo ligado a la obtención de la
felicidad ajena.
Mill
responde más adelante a aquellos que le objetan, por el contrario, que la ética
utilitarista es demasiado exigente, ya que es excesivo pedirle a la gente
cuando actúa que se preocupe por promover la felicidad general. Aquí el filósofo
advierte que es
posible
actuar con motivos egoístas, y que eso no lo condena el utilitarismo siempre y
cuando el acto tenga que ver con la felicidad de otros. Por ejemplo, aquél que
salva al que se está ahogando está actuando bien, ya sea que lo haga por deber
o porque espera que le paguen por su molestia; lo único que variará de un caso
a otro es nuestra estimación moral del sujeto que actúa.
A
continuación transcribiremos algunas críticas dirigidas al utilitarismo por el
Prof. A. Mac Intyre en Historia de la Ética:
1. “Cuando la felicidad recibe el sentido
amplio e indiferenciado que le da Mill, el mandato ‘Busca la felicidad’ se
reduce meramente a ‘trata de alcanzar ¡o que deseas’, mandato vacío que no dice
nada respecto de objetos rivales del deseo o deseos excluyentes o antagónicos.”
2. “El concepto de mayor felicidad para el
mayor número puede ser usado para defender cualquier sociedad paternalista o
totalitaria en que el precio de la felicidad es la libertad de los individuos
para efectuar sus propias opciones en esa sociedad.”
3. El concepto de felicidad pública
indudablemente tiene aplicación legítima en una sociedad en que el consenso es
que aquélla consiste en más y mejores hospitales y colegios; pero ¿qué aplicación
tiene en una sociedad donde hay acuerdo general con respecto a que la felicidad
común se encuentra en el asesinato en masa de los judíos?
h.-
Versiones actuales del utilitarismo:
Hoy podemos distinguir entre el Utilitarismo
del Acto, (qué básicamente es el desarrollado y que no supera las fuertes
objeciones que presentáramos) y el Utilitarismo de la Regla. Pasaremos a
exponerlos brevemente
Utilitarismo
del Acto: para determinar cuál acto debemos realizar, es recto, se construye un
silogismo en el cual la primera premisa será : El acto que producirá (sobre la
base de los elementos de juicio disponibles en el momento de actuar) el mayor
bien total es el recto Segunda premisa: “Este acto producirá el mayor bien
total, luego la conclusión previsible este acto es el recto.
Pero
la segunda premisa es a veces imposible de determinar. Si se sabe que un acto
es el que mayor bien producirá en el futuro; ¿se es el que se debe elegir.
Además,
corrientes deontológicas (como la kantiana)
han objetado que no siempre el acto que pro¬ducirá mayor bien futuro es
el que se debe elegir. Veamos un ejemplo:
Un
médico famoso y el padre del que debe obrar se encuentran en un edifi¬cio en
llamas, y sólo hay tiempo de rescatar a uno de ambos. Si el médico puede en el
futuro salvar muchas más vidas; el padre del agente no, porque supongamos, es
un simple empleado de correos.
•A
cuál de loa dos se debe salvar? El utilitarista debería elegir al médico, no
obstante lo cual la mayoría de las personas entienden que a quien deben
(moralmente) rescatar primero es a su padre.
En
relación a la solución que dan a casos como el mencionado “utilitarismo del
acto, que sostiene que el acto que debe ser
realizado es el que tiene las mejores consecuencias, diría que debemos
salvar al médico
Pero,
el Utilitarismo de la Regla , en cambio,
entiende que no debemos juzgar la rectitud
del acto por sus consecuencias, sino por las consecuencias de adoptar la
regia general bajo la cual cae el acto particular.
Estas
reglas son por lo general normas corno las que prohíben matar o violar las
promesas. Encontrar la regla cuya adopción tenga las mejores consecuencias es a
menudo difícil. Expresa Hospers:
“Por
ejemplo, ¿Debemos adoptar la regla ‘nunca quites una vida humana’?... ¿Es la
regla tan importante de guardar que se deba considerar incorrecto matar en
todas ¡as circunstancias? Eso cree el pacifista estricto. Pero la simple reglo
nunca ,mates puede no ser la mejor. ¿Que
pasa si se mata en defensa propia, por ejemplo? Si alguien intenta matarle a
usted, ¿debe simplemente resignarse a convertirse en víctima? ¿Cuáles; serían
los efectos de seguir la regla ‘nunca mates’, en ninguna circunstancia’? Sería una invitación abierta a cualquiera que
desease cometer una agresión contra usted; y la adopción de tal regla resultaría
en la muer¬te del inocente y la supervivencia de los ladrones y asesinos. Una
regla mucho más deseable parecería ser ‘nunca mates, salvo en defensa propia’
(o una regla similar, ‘nunca inicies una agresión contra otros seres humanos’).
Esto haría advertir a los posibles agresores de que usted no tornaría
pasivamente sus intentos, y al mismo tiempo haría1 sentirse seguros a los demás
de que usted no tomaría la iniciativa del uso de la fuerza contra ellos. La
frase ‘excepto en defensa propia’ no sería una excepción a la regla; sería una
reserva dentro de la regla: la regla se aplicaría imparcialmente a todos los
casos de homicidio no defensivo. Si la regla debería tener más especificaciones
(por ejemplo, pena capital) llevaría aquí demasiado espacio discutirlo. La cosa
es que debemos alcanzar la mejor regla que podamos sobre el homicidio, y luego
atenernos a ella sin excepciones (aunque la regla pue¬da contener numerosas
especificaciones) y la mejor regla es aquella cuya adopción tenga las mejores
consecuencias -
Consideraciones como las precedentes conducen
a los utilitaristas consecuen¬tes a un cierto relativismo ético, ya que las
opiniones éticas conflictivas pueden ser igualmente válidas, careciéndose de un
patrón absoluto para dirimir la cuestión.
También
es de hacer notar que este relativismo ético no es absoluto, porque en tanto
todos los seres humanos poseemos características fisiológicas y psicoló¬gicas
semejantes, es posible efectuar algunas generalizaciones relativas a cosas que
todo el mundo desea o detesta. Por ejemplo, todos deseamos ser tratados con
consideración y respeto en todas las circunstancias de nuestra vida, mientras
que nadie desea ser públicamente humillado, maltratado, etc.
Actividad:
Elabora un mapa conceptual con los principales conceptos desarrollados
Actividad:
Extrae los criterios de lo bueno propuetos por el utilitarismo en sus dos
versines: del acto y de la regla, y aplícalos a los casos propuestos al
analizar a Emanuel Kant. Compara ambas posturas
Eric
Fromm
a.-
Biografía y ubicación contextual
Eric
Fromm nació en Frankfurt, Alemania, en 1900 y murió en 1980. Le tocó vivir en
la Alemania de Otto V. Bismark, presenciar la primera guerra mundial y la
revolución rusa, la formación del fascismo y el nacismo, el acceso de Hitler al
poder – que le ocasionaría su propio exilio a EEUU en 1934 -. Las bombas atómicas
de Hiroshima y Nagasaki, pero también el
descubrimiento de la vacuna contra la poliomelitis, etc. Es decir, vivió en
nuestro controvertido siglo XX que comentáramos en la unidad primera, y , como
hombre comprometido con su realidad, hizo valoraciones sobre esta cultura y el
hombre alienado te invito a analizar. Entre sus obras, destacaremos, El miedo a
la libertad, Etica y psicoanálisis, ¿Podrá sobrevivir el hombre?, El arte de
amar, Sobre la desobediencia, El corazón del hombre, Del tener al ser. En ética
y psicoanálisis, publicad en 1947, basaremos nuestra exposición de su
pensamiento.
b.-
Una ética que toma en cuenta los aportes del Psicoanálisis:
El
autor, adherirá a la ética hedonista , pero, a diferencia de las
anteriores, se valdrá de los aportes de
la teoría psicoanalítica para analizar la noción de placer y hacer una valoración
ética de mismos, elaborando lo que denominará una Etica Humanista.
c.-
Conceptos básicos de la teoría psicoanalítica: que será necesario recordar a
los fines de hacer más clara nuestra descripción de Fromm.
C.1.-
La noción de Inconsciente : Sigmund Freud , creador de la teoría, también fue
el primero en hablar de la existencia de
otra dimensión en el estructura de la personalidad, además de las
concientes (conciente y preconsciente), el inconsciente. Enunciaremos algunas
de sus características: es, por definición, inaccesible al propio sujeto (de
allí las técnicas indirectas para abordarlo: catarsis, análisis de sueños y
actos fallidos), pero, al mismo tiempo se encuentran en él los motivos más
ocultos y fuertes de nuestro comportamiento (la censura reprime sus contenidos,
pero su energía continúa latente y aflora al plano conciente de modo disfrazado
). Concluyendo, si queremos analizar la personalidad total, debemos incorporar
este espacio vital. Y aún más, si la ética destaca como importante el análisis de las
intenciones, resulta valioso un instrumento que, como el psicoanálisis, nos permita desentrañar las motivaciones más
profundas y ocultas de la naturaleza humanan
C.2.-
El conocimiento como liberador: Freud
analizó y propuso un método, llamado psicoanálisis, para curar comportamientos
neuróticos. En el mismo, usando técnicas como las asociaciones libres, el análisis
de los sueños, de los lapsus y actos fallidos, pretendía llegar a los
contenidos del inconsciente (experiencias de los primeros años de vida,
experiencias de origen sexual o dolorosas para el sujeto a tal punto que no podían
se vistas por el mismo paciente). Su objetivo es que el paciente los descubra,
dándose cuenta de los verdaderos motivos
de sus actos y asumiendo su realidad. De este modo, puede ser él el que
aprendiendo a canalizar sus motivaciones, construya su propio proyecto. (En
psicología existe otra técnica, llamada logoterapia y con raíz existencialista,
que afirma que el sujeto “enferma” cuando no tiene proyectos propios o sigue
los impuestos por otros). Desde este autoconocimiento podemos decir que nos
constituímos en libres y responsables (y nos viene a la memoria todo el mensaje
socrático de “el que peca lo hace por ignorancia).
Existe
una conexión, que analizaremos en la materia correlativa (ética II), con el
derecho y la noción de responsabilidad subjetiva donde, el conocimiento del
acto que se realiza, un grado suficiente de intención y de libertad, serán
necesarios para atribuir la responsabilidad del comportamiento. Si no, la
persona puede ser declarada “inimputable”, esto es, no se le aplica sanción,
aunque sepamos que fue él el autor material. (te vendrán a la mente seguramente
muchos casos que difunde la prensa o llevados al cine, donde el autor del daño-
abusador sexual- por ejemplo, es declarado enfermo, y se lo recluye a un
establecimiento para enfermos mentales).
Y
volviendo al plano de la ética, la atribución de vicios y virtudes a una
persona debe hacerse teniendo en cuenta la vinculación con la estructura del
carácter de esa persona. Así por ejemplo, la
humildad que nace del temor
d.-
Relación Placer-Personalidad
Si los contenidos del inconsciente –que son
motivaciones genuinas de nuestro comportamiento- permanecen ocultas para el
sujeto que los tiene, la introspección, esto es, la propia reflexión individual
sobre nuestras experiencias, no es suficiente,
no constituye por si misma un criterio válido de valor, ya que el sujeto
se puede engañar a sí mismo.
Existen
ciertos deseos inconscientes destructivos que desembocan en neurosis (por ej.
sadismo y masoquismo), que el sujeto trata de satisfacer y al hacerlo,
experimenta placer. Pero, en estos casos ese placer, satisfacción, se encuentra
en contradicción con los verdaderos intereses (reconstruyendo, si satisfacción
tiene origen en neurosis, neurosis origen en deseos inconscientes destructivos,
que daña y perjudica , bloqueando el desarrollo de la persona, no puede ser
bueno éticamente)
Ejemplo:
el Sádico, esto es, quien obtiene placer ocasionando dolor físico o psíquico a
otros (Fromm analizó la personalidad de Hitler con estas categorías
conceptuales), no es conciente de que esto lo daña y lo racionaliza como afán
justiciero o sentimiento de indignación moral (quizás sea una de las razones
del desprecio a ciertos ideales o proyectos que se transforman en ideologías y
revelan comportamientos fanáticos y prácticas xenofóbicas )
Ej:
El Masoquista, personas que gozan experimentando dolor físico o psíquico —los
que buscan ser humillados y sometidos— tampoco es conciente y lo racionaliza
como lealtad o abnegación (quizás por eso la crítica a ciertas “interpretaciones
culturales de las religiones”)
Esas
personas no son concientes de su placer o felicidad o de la verdadera causa de
ese placer o displacer. Así, atribuye a causas externas – no tener el
reconocimiento que cree merecer, un trabajo que no lo gratifica o falta de
trabajo, etc- la infelicidad que experimenta; separándola de la verdadera causa
interna –una vida vacía, ser incapaz de amar - ; o no son concientes de su
infelicidad.
En conclusión, la conciencia de las propias
experiencias de alegría o tristeza, de felicidad o infelicidad, los “estados de
la mente”, no es criterio suficiente de verdad y bien (Desde el pensamiento
griego, se identificaron conciencia y verdad, así Parménides identificaba ser y
pensar y Descartes diría que si pienso existo y cuento con los contenidos de mi
conciencia más un criterio de verdad, también subjetivo, que me permitirá
distinguir ideas verdaderas de falsas –incluso para probar la existencia de
Dios y del mundo empírico). En palabras de Fromm: “Si los esclavos no son
concientes de hallarse apenados por su suerte ¿cómo puede entonces la persona
que no es esclava oponerse a la esclavitud en nombre de la felicidad humana?”.
Distinguirá
entonces entre placer y felicidad genuinos, auténticos, como expresiones del
estado del organismo entero, de la personalidad total, del pseudo-placer y pseudo-felicidad, como
pensamientos de sensaciones, que existen sólo en la mente del sujeto. Dice
Fromm al respecto
“...
la felicidad va unida a un aumento de la vitalidad, a la intensidad del
sentimiento y del pensamiento y a la productividad; la infelicidad va unida a
una disminución de estas capacidades y funciones. La felicidad y la infelicidad
constituyen a tal punto un estado de nuestra personalidad total, que las
reacciones físicas suelen ser con frecuencia expresiones más patentes de ellas
que nuestro sentimiento consciente. El rostro contraído de una persona, la
indiferencia, la fatiga, y síntomas físicos tales como dolores de cabeza o
enfermedades más serias aún, son manifestaciones frecuentes de infelicidad. Del
mismo modo que una sensación de bienestar físico puede ser uno de los ‘síntomas’
de la felicidad. En verdad, nuestro cuerpo está menos expuesto a ser engañado
por el estado de felicidad que nuestra mente (.. .). De igual modo, el
funcionamiento de nuestras capacidades mentales y emocionales está influido por
nuestra felicidad o infelicidad. La agudeza de nuestra razón y la intensidad de
nuestros sentimientos dependen de ello. La infelicidad debilita y hasta
paraliza todas nuestras funciones psíquicas. La felicidad, en cambio, las
aumenta”....(Etica y Psicoanálisis”)
e.-
Dimensiones del hombre:
Mencionará
la existencia de dos “espacios vitales”.a.- el de la lucha por la supervivencia
, (orden natural en Kant), en el cual, como el animal, experimenta lo que llama
“necesidades fisiológicas genuinas”.y denomina a la energía propia de este
orden “escasez” Es fenómeno de escasez
el hambre, y su satisfacción una necesidad.
Pero
el hombre crea el mundo de la cultura (un intermediario entre él y la
naturaleza), en el cual acumula energía excedente a la satisfacción de
necesidades vitales, que denomina “abundancia” . El apetito es un fenómeno de
abundancia (como lo son también el gusto por la música o el arte), y su
satisfacción una expresión de libertad y productividad. Al placer que acompaña
su satisfacción lo llama “goce”.
Así
como distinguimos entre hambre y apetito, podemos hacerlo entre una necesidad
sexual correspondientes a la escasez y el deseo y el placer como fenómenos
exclusivamente humanos, correspondiente a la abundancia
En
el amor, se podrá distinguir entre una forma improductiva o irracional , que
puede ser cualquier clase de simbiosis masoquista o sádica en la que ambas personas dependen una de otra por ser
incapaces de depender de sí mismas. Este amor, como todos los demás impulsos
irracionales, está basado en la escasez
y el amor productivo, basado en el respeto mutuo que será ..... “la forma más íntima de relación
entre dos personas y, al mismo tiempo, la forma en la cual se conserva la
integridad de ambas, es un fenómeno de abundancia. La capacidad para esta forma
de relación es testimonio de madurez. El gozo y la felicidad son concomitantes
del amor productivo”.
Dirá
también el autor que : “La diferencia
entre escasez y abundancia determina en todas las esferas de la actividad la
calidad del placer. Toda persona experimenta satisfacciones, placeres
irracionales y goce. Lo que diferencia a las personas es la proporción de cada
uno de estos placeres en sus vidas. La satisfacción y el placer irracional no
requieren un esfuerzo emocional, solamente la capacidad para producir las
condiciones necesarias para aliviar la tensión. El goce es un triunfo;
presupone un esfuerzo interior, que es el de la actividad productiva.
Debemos
entonces, distinguirlos.
f-
Clasificación de los placeres:
Dijimos
que el autor se posiciona dentro de las éticas hedonistas, esto es, que
consideran que el placer es el fin del hombre y éticamente bueno. Pero, valiéndose
del aporte del Psicoanálisis, distinguirá entre tres categorías de experiencias:
satisfacción, placer irracional y
finalmente, como éticamente bueno, felicidad y goce. Describiremos a cada una de ellas y su
significado ético.
En
primer lugar, deberemos decir que son todos experiencias de placer, satisfacción
(para Freud, placer es la sensación que acompaña al alivio de una tensión
nerviosa, de modo que experimentamos una carencia, deficiencia, que tendemos a
satisfacer), pero las diferenciaremos según el origen de esa tensión:
f.1.-
Originadas en una tensión fisiológica. Son las necesidades fisiológicas
genuinas : comer cuando se tiene hambre,
dormir cuando se tiene sueño,
tener relaciones sexuales- cuando se siente amor erótico
f.2.-
Originadas en una tensión psíquica. Las llamará necesidades psíquicas
irracionales
f.2.1.- Estas, a su vez, podrán
confundirse con las necesidades fisiológicas :comer - cuando se está ansioso
dormir - cuando se tiene temor o ira
contenida
tener relaciones sexuales. cuando se
quiere mostrar a otros lo
irresistible que se es
f.2.2.- La s que no se confunden con
necesidades fisiológicas:
dominar (propia del sádico)
someterse (propia del masoquista)
arrebatar al otro lo que tiene
(propia del envidioso)
tener con exclusividad a otro (propia del celoso)
Mientras
que las necesidades fisiológicas genuinas son normales y aún más, condición
para la felicidad, (ya el griego afirmaba “mente sana en cuerpo sano”, cuidaba
del mismo, pero no era ese cuidado fin último), se satisfacen con el alivio de
la tensión fisiológica que las origina.
Las
necesidades psíquicas irracionales en cambio, son síntomas de un funcionamiento
patológico, y revelan un estado de infelicidad, y aún más, son insaciables
(habrás experimentado que cuando la ansiedad de “ataca”, comes para satisfacerla
pero, al rato...?), o a lo sumo, alcanzarán una
satisfacción sólo momentánea ya que la verdadera raíz, causa de ese
deseo, que ocultamos a nosotros mismos y por ello no alcanzamos su solución, es
una insatisfacción dentro de nosotros mismos.
Desde una dimensión ética, por lo expuesto, podemos afirmar que las primeras son
neutrales , pero las últimas tendrán un valor ético negativo
En
palabras del propio From:
“El
deseo de la persona envidiosa, posesiva o sádica no desaparece con su
satisfacción, excepto —tal vez— momentáneamente. En la naturaleza misma de
estos deseos irracionales reside el que no puedan ser ‘satisfechos’. Nacen de
una insatisfacción dentro de uno mismo. La falta de productividad y la
impotencia y el temor resultantes de ella son la raíz de estos deseos
apasionados e irracionales. Aun en caso de que el hombre pudiera satisfacer
todos sus deseos de poder y destrucción, no por ello cambiaría su miedo y su
soledad, persistiendo, por consiguiente, la tensión. Esa bendición, que es la
imaginación, se transforma en una maldición; puesto que la persona no se
encuentra aliviada de sus temores, se imagina que un constante incremento en
las satisfacciones puede curar su avidez y restaurar su equilibrio interior,
pero la avidez es un pozo insondable y la idea del alivio derivado de su
satisfacción, un espejismo.” (el subrayado es nuestro)
Frornm,
op. cit., pág. 186)
f.3.-
La felicidad y el goce:
Antes,
en palabras del autor, leímos que para el mismo, el hombre experimenta estos
tres tipos de sensaciones pero que, mientras que satisfacción y placer
irracional de algún modo venían “dados”, la experiencia de goce es muestra de
madurez, de aprendizaje en el “arte de vivir”, que requiere esfuerzo y refleja
triunfo sobre uno mismo, es una adquisición.
Otra
de sus obras es “El arte de amar”, donde este concepto se refleja ( Esto tiene
relación también con la concepción griega de filosofar como modo de vivir y la
diferencia entre saber y conocer)
¿qué
distinción podemos hacer entre felicidad y goce? Fromm nos responde:
“
Felicidad y goce no son la satisfacción de una necesidad originada por una
carencia fisiológica o psicológica; no son el alivio de una tensión, sino el
fenómeno que acompaña toda actividad productiva; en el pensar, en el sentir y
en la acción. El goce y ¡a felicidad no son diferentes en calidad; difieren
solamente en cuanto que el goce se refiere a un acto singular, mientras que la
felicidad, puede decirse, es una experiencia continua o integrada de goce;
podemos hablar de goces”’ (en plural), pero solamente de ‘felicidad’ (en
singular). (...)
La
felicidad es el criterio de excelencia en el arte de vivir; de virtud, en el
sentido que posee para la Etica Humanista (...). Lo opuesto a la felicidad
(...) es la depresión que resulta de la esterilidad interior y de la
improductividad.”(subrayado nos pertenece)
(Fromm,
op. cit., pp. 188-190)
Y
finalmente, analizaremos el valor ético de estas experiencias vitales.
“Habíamos
comenzado con el análisis del carácter problemático de la Etica Hedonista, ¡a
cual sostiene que la meta de la vida es el placer y que, por consiguiente, el
placer es bueno en sí mismo. Como resultado de nuestro análisis de las diversas
clases de placer, nos hallamos ahora en condiciones de formular nuestra opinión
sobre la relevancia ética del placer. La satisfacción, siendo el alivio de una
tensión fisiológicamente condicionada, no es ni buena ni mala; desde el punto
de vista de la valoración ética es neutral, como lo son la gratificación y el
descanso. El placer irracional y la felicidad (goce) son experiencias de
significado ético. El placer irracionales señal de avidez; indica el fracaso en
la resolución del problema de la existencia humana. La felicidad (goce) es, por
el contrario, la prueba parcial o total del éxito obtenido en el ‘arte del
vivir’. La felicidad es e! mayor triunfo del hombre, es lo respuesta de su
personalidad total a una orientación productiva hacia uno mismo y hacia el
mundo exterior.” (subrayado y resaltado nos pertenece) (Etica y Psicoanálisis)
g.-Felicidad-
Virtud –Salud:
En
la misma obra nos dice: “ He escrito este libro con la intención de reafirmar
la validez de la ética Humanista, de señalar que nuestro conocimiento de la
naturaleza humana no conduce al relativismo ético sino que, por el contrario,
nos lleva a la convicción de que las fuentes
de las normas para una conducta ética han de encontrarse en la propia
naturaleza del hombre; que las normas morales se basan en las cualidades
inherentes al hombre y que su violación origina una desintegración mental y
emocional”.
Así,
la virtud es el fin natural del desarrollo del hombre. Ese desarrollo puede ser
obstruido por circunstancias específicas y generalmente externas, y puede así
ocasionar la formación del carácter neurótico. El crecimiento normal, no
obstante, producirá el carácter maduro, independiente y productivo, capaz de
amar y trabajar.
Actividad: elabora un esquema conceptual de la ética
propuesta. Compárala con otras propuestas hedonistas
Lectura
complementaria:
En
1963, Fromm publicó un artículo titulado “La condición humana actual”, en el
cual, analizó la situación del hombre contemporáneo. Hizo lo mismo en obras
como “Del tener al Ser”, “El arte de amar”, a los que nos remitimos. Te
proponemos la lectura de esta síntesis, desarrollada en el
texto............................................ y que completes las
actividades que allí se mencionan.. Identifica las características de la
condición posmoderna que allí se mencionan.